Gasto de bolsillo en salud: 7,9% del gasto de hogares urbanos en Chile
El INE midió que los hogares de las capitales regionales gastan $115.283 al mes en salud, 7,9% de su gasto. Qué dicen las cifras oficiales y qué hacer.
Los hogares de las capitales regionales de Chile destinan el 7,9% de su gasto mensual a salud: $115.283 de un gasto promedio de $1.451.782, según la IX Encuesta de Presupuestos Familiares del INE (octubre de 2021 a septiembre de 2022). Es la cuarta partida del presupuesto, y el MINSAL estimó que el gasto de bolsillo equivalió a 31% del gasto total en salud en 2020, con los medicamentos como principal componente. Para un centro, cada hora médica, bono o traslado compite con la alimentación, la vivienda y el transporte del hogar.
- La IX EPF del INE (2021-2022) midió $115.283 mensuales por hogar en salud, 7,9% del gasto total, la cuarta partida tras alimentos, vivienda y transporte.
- La salud pesa 6,3% del gasto en el quintil de menores ingresos y 8,8% en el cuarto; por zona, 8,4% en la macrozona sur y 6,7% en la norte.
- El MINSAL estimó el gasto de bolsillo en 31% del gasto total en salud en 2020 y la OPS en 29,79% en 2022; los medicamentos son su mayor componente.
- Entre quienes se atendieron, la Casen 2022 registró problemas de pago en 8,9%, de entrega o costo de medicamentos en 11,2% y de demoras o cambios de hora en 20,5%.
- El dato oficial es casi todo anterior a Copago Cero y el siguiente llegará en 2028: cada centro debe medir el costo que su operación traslada a la persona.
La salud es la cuarta partida del gasto de los hogares: 7,9%
La IX Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) es la medición oficial más reciente de cuánto gastan los hogares en cada rubro. El INE encuestó a 15.134 hogares de 79 comunas y estimó que un hogar de las capitales regionales gasta en promedio $115.283 al mes en salud. Eso es 7,9% del presupuesto, detrás de alimentación (21,2%), vivienda (16,0%) y transporte (15,0%), y por encima de recreación (4,4%) y educación (4,0%).
Dos referencias ayudan a leer ese 7,9%. Entre Argentina, Costa Rica, Panamá y Chile, los países que el INE comparó, Chile es el que destina más a salud, aunque los otros tres se midieron entre 2017 y 2019. Y frente a la VIII EPF (2016-2017), el INE no halló una diferencia estadísticamente significativa: de $109.102 a $115.283, en pesos de marzo de 2022, con una participación de 7,9% en ambas (cálculo propio).
La cifra tiene límites que conviene decir al citarla. Cubre hogares urbanos de las capitales regionales y sus zonas conurbadas, no hogares rurales ni de ciudades menores, y es el promedio de una encuesta, con un intervalo de confianza de 95% entre $110.237 y $120.329.
En el cuarto quintil la salud pesa 8,8% y en el primero 6,3%
Por quintil de ingreso per cápita, la salud pesa 6,3% del gasto en el primero, 7,6% en el segundo, 8,1% en el tercero, 8,8% en el cuarto y 8,0% en el quinto. La curva es plana al lado de la alimentación, que cae de 31,6% a 13,3%: el rango de la salud es de 2,5 puntos y el de la comida, de 18,3 (cálculo propio).
En pesos, la brecha es mucho mayor. Con los gastos totales que informó el INE, un hogar del quintil I destina unos $57.000 mensuales a salud y uno del quintil V, cerca de $200.000 (cálculo propio). Además, el quinto quintil es el único cuyo gasto es menor que su ingreso: en los otros cuatro grupos el gasto ya supera al ingreso, de modo que un gasto adicional de salud se suma a un presupuesto sin excedente.
Por zona, el orden cambia. El Gran Santiago gasta más pesos en salud, pero la macrozona sur destina la mayor proporción de su gasto y la norte, la menor. El INE no explica la diferencia; para un centro regional, el promedio nacional sirve menos que la cifra de su macrozona.
| Área de estimación | Gasto mensual en salud por hogar | Parte del gasto total del hogar |
|---|---|---|
| Macrozona norte | $89.217 | 6,7% |
| Gran Santiago | $129.555 | 8,1% |
| Macrozona centro | $98.034 | 7,8% |
| Macrozona sur | $104.693 | 8,4% |
| Total capitales regionales | $115.283 | 7,9% |
Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas, IX Encuesta de Presupuestos Familiares (síntesis de resultados e informe de principales resultados).
Los medicamentos son el mayor componente del gasto de bolsillo
El MINSAL define el gasto de bolsillo como el pago directo por servicios de salud que sale de los ingresos o ahorros del hogar, y el INE señala que la EPF sirve de insumo para estimarlo. En su Cuenta Pública 2020, su Oficina de Información Económica en Salud calculó que representó 31% del gasto total en salud en 2020 y concluyó que los medicamentos son el ítem que más lo explica, seguido de las consultas.
La OPS ubica el gasto de bolsillo de Chile en 29,79% del gasto total en salud en 2022 y señala que el umbral recomendado para proteger financieramente a los hogares es menos de 20%, con un promedio regional de un tercio. Las dos estimaciones rondan el 30%: unos diez puntos sobre ese umbral (cálculo propio).
El peso de los medicamentos dentro del gasto de bolsillo viene bajando: 33% en 2007 y 29% en 2012, y 26,9% en 2020, según estimaciones del MINSAL. Tener seguro tampoco exime: en las Isapres abiertas, el copago equivalió en 2024 a 35,2% de lo facturado a las mujeres y a 31,3% de lo facturado a los hombres.
Detrás del promedio hay una cola. En 2012, el 4% de los hogares (121 mil) tuvo gastos catastróficos en salud, según el estudio que el MINSAL presentó en 2015. Para los tratamientos de alto costo existe una vía propia, la Ley Ricarte Soto, que revisamos en diez años de la Ley Ricarte Soto.
El costo se siente más al pagar y al volver que al decidir consultar
La Casen 2022, del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, muestra el costo desde la experiencia de las personas. Entre quienes recibieron atención en los tres meses previos, 8,9% tuvo problemas para pagarla por su costo y 11,2% con la entrega de medicamentos en el establecimiento o con su costo.
En cambio, entre quienes tuvieron un problema de salud y no pidieron atención, solo 3,0% lo atribuyó a no tener dinero. Los datos sugieren que el costo pesa más en lo que viene después de la consulta (pagar, retirar los remedios, volver) que en la decisión de consultar.
También pesan los problemas de agenda: 20,2% tuvo problemas para conseguir una hora, 20,5% por demoras o cambios de hora y 11,3% para llegar al lugar de atención. Ahí está el costo invisible de la inasistencia: una hora que se pierde hace que el hogar pague dos veces. Ya gastó el traslado, parte de un transporte que pesa 15,0% del gasto ($217.905 al mes), y si debe volver, vuelve a gastarlo.
La ley ya pide transparentar ese costo. La Ley 20.584 exige a los prestadores institucionales informar el valor de las prestaciones, las condiciones previsionales, los documentos y los trámites necesarios para atenderse (artículo 8), y mantener un registro de libre acceso con los precios de prestaciones, insumos y medicamentos que cobren (artículo 31). Cumplirlo al agendar, y no en el mesón, es lo que evita el segundo viaje.
La IX EPF casi no refleja Copago Cero y la próxima llega en 2028
La IX EPF se levantó entre octubre de 2021 y septiembre de 2022, y el MINSAL anunció el 28 de julio de 2022 que Copago Cero regiría desde el 1 de septiembre, con gratuidad total de los tramos C y D de Fonasa en la red pública. Con esa fecha, once de los doce meses de la encuesta son anteriores a la medida (cálculo propio): el 7,9% describe, casi por completo, un período previo.
La próxima medición tardará. El INE informó el 28 de julio de 2026 que la 10.ª EPF se levantaría entre septiembre de 2026 y agosto de 2027, con resultados en 2028. Hasta entonces no habrá una EPF nueva que muestre si el gasto de las personas cambió, y esa respuesta, para su propia población, solo puede salir de los registros de cada centro.
Tu centro puede evitar que la persona pague dos veces por una hora
Una parte del costo que ven los hogares no depende de políticas nacionales, sino de cómo opera cada centro: qué dice antes de la hora, qué pide al llegar y qué hace cuando la persona no puede ir. Estas seis acciones apuntan a lo que miden el INE y la Casen y a lo que exige la Ley 20.584.
- Decir el valor y el copago antes de la horaEl artículo 8 de la Ley 20.584 pide informar el valor de las prestaciones; hacerlo al agendar evita la sorpresa en el mesón.
- Indicar qué documentos y bono debe llevarLa misma norma pide informar documentos y trámites; quien llega sin ellos hace un segundo viaje.
- Confirmar y recordar con tiempo para reagendarUna hora avisada a tiempo se reubica y se vuelve a ofrecer; una inasistencia se pierde para el centro y para el hogar.
- Explicar qué pasa con el pago si la persona no puede irUna política clara de bonos, copagos y reagendamiento evita que el hogar pague dos veces por la misma atención.
- Registrar el motivo de cada inasistencia y cambio de horaCosto, traslado, horario y olvido piden respuestas distintas; sin motivo registrado no se corrige ninguno.
- Medir el costo que tu centro traslada a la personaCopago promedio por atención, atenciones repetidas y horas reagendadas: indicadores propios mientras llega la próxima medición oficial.
Cerrar esta brecha es contactar a cada persona antes y después de la hora, a cualquier hora del día: informar el valor y los requisitos que el centro define, confirmar y recordar, ofrecer la hora liberada a la siguiente persona y dejar cada conversación registrada. En libre elección, donde la agenda es del prestador, ordenar esa agenda también ordena el gasto de la persona.
Ese es el trabajo que pueden hacer agentes de IA en teléfono y WhatsApp, sobre la agenda que el centro ya usa, con cada conversación grabada y transcrita y sin entregar nunca consejo clínico: la decisión clínica sigue en manos del profesional. Si diriges un centro de salud en Chile, puedes ver qué ofrece Arbol en el país.
Aviso. Este contenido tiene fines informativos y educativos. No sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni el consejo de un profesional de la salud calificado. Ante cualquier duda, síntoma o decisión sobre tu salud, consulta a tu médico o a la institución de salud correspondiente.