Copago Cero cumplió cuatro años: el costo es cero, la espera sigue
FONASA contó 1.737.000 personas y $293.920 millones de ahorro con Copago Cero hasta 2024, y la lista No GES sigue en 2,99 millones. Qué hacer en tu centro.
Copago Cero, vigente desde el 1 de septiembre de 2022, hizo gratuitas para todas las personas de FONASA las atenciones de la red pública: hasta diciembre de 2024, FONASA contó 1.737.000 personas beneficiadas y $293.920 millones de ahorro en copagos. Eliminó el precio, no la espera: al 30 de junio de 2026, la lista No GES sumaba 2.989.061 registros. Con la hora sin costo, que la persona se atienda depende de que alguien la contacte, la confirme y deje rastro.
- Una resolución de agosto de 2022 fijó en 100% el aporte de FONASA a la red pública para todos los grupos desde septiembre de 2022.
- Hasta diciembre de 2024, FONASA contó 1.737.000 personas beneficiadas y $293.920 millones de ahorro; en septiembre de 2025 el Gobierno anunció casi $370 mil millones.
- El ahorro por persona varió 4,6 veces entre Servicios de Salud: $398.359 en Magallanes y $87.344 en Iquique, hasta septiembre de 2024.
- El costo cero no alcanza a la Libre Elección: el Pago Asociado a Diagnóstico (PAD) y el pensionado siguen fuera, y la urgencia en clínica privada conserva su copago.
- Lo escaso es la hora: la lista No GES sumaba 2.989.061 registros al 30 de junio de 2026; la mediana era de 237 días en consultas y 277 en cirugías.
Copago Cero es una resolución: el Estado aporta el 100% desde 2022
Antes de septiembre de 2022, los tramos C y D pagaban en la red pública el 10% y el 20% de las prestaciones. En odontología, según la Cuenta Pública de FONASA, los tramos B, C y D menores de 60 años pagaban 30%, 50% y 80%. Desde esa fecha no hay cobro en la Modalidad de Atención Institucional (MAI): CESFAM, SAPU, hospitales públicos y centros de referencia y diagnóstico.
El instrumento que lo fija es una resolución ministerial, no una ley. La Resolución Exenta 1.137, del 18 de agosto de 2022, firmada por los ministerios de Salud y de Hacienda, fija que el Estado, a través de FONASA, contribuye con el 100% del valor del arancel a todos los grupos en la MAI y reemplaza la de 1985, que fijaba los porcentajes.
La ley dispone que el Estado contribuye «en un porcentaje del valor señalado en el arancel» (artículo 161 del DFL 1 de 2005): el 100% lo puso un acto administrativo. El porcentaje descansa en esa resolución y en el presupuesto de cada año, no en una ley propia (lectura nuestra; ningún documento oficial revisado anuncia cambios).
La página de tramos de FONASA, con valores del 1 de mayo de 2026, describe el Copago Cero como vigente. El tramo C va de $553.554 a $808.187 de ingreso imponible mensual y el D parte en $808.188; juntos reúnen 7.040.694 de las 17.095.604 personas beneficiarias a diciembre de 2025 (41%, cálculo propio con la Glosa 06).
Copago Cero: 1.737.000 personas y $293.920 millones de ahorro a 2024
La serie oficial más detallada que encontramos es la de la Cuenta Pública 2025 de FONASA. El ahorro es lo que esas personas habrían pagado de copago, y el de cada persona crece porque cada corte acumula más meses. En 2024 el ahorro anual fue de $137.937 millones, 14,8% más que en 2023 (cálculo propio).
| Acumulado desde el 1 de septiembre de 2022 | Personas | Ahorro (millones de $) | Ahorro por persona ($) | Ahorro del año (millones de $, cálculo propio) |
|---|---|---|---|---|
| Al 31 de diciembre de 2022 (cuatro meses) | 529.413 | 35.804 | 67.630 | 35.804 |
| Al 31 de diciembre de 2023 | 1.326.473 | 155.983 | 117.592 | 120.179 |
| Al 31 de diciembre de 2024 | 1.737.000 | 293.920 | 169.211 | 137.937 |
Fuente: FONASA, Cuenta Pública 2025, tabla 55; la última columna resta cortes consecutivos, cálculo propio.
FONASA justificó la medida con un riesgo financiero: el 2% de la población cae en pobreza por copagos y el 14% sufre gastos catastróficos. El 1 de septiembre de 2025, el MINSAL difundió el anuncio presidencial de un ahorro de casi $370 mil millones, y la ministra de Salud de entonces afirmó que los 17,1 millones de afiliados tienen gratuidad total en el sistema público y también al ser derivados a un privado por la vía institucional.
El ahorro por persona varía 4,6 veces entre Servicios de Salud
FONASA desglosa el beneficio por Servicio de Salud hasta septiembre de 2024. El ahorro por persona va de $87.344 en Iquique a $398.359 en Magallanes, 4,6 veces más (cálculo propio); el promedio ponderado de los 29 Servicios es $156.673 (cálculo propio).
La tabla de FONASA no mide acceso: dice cuánto dejó de pagarse, no cuántas horas se abrieron. Y dentro de la red pública el precio ya no explica las diferencias de acceso entre territorios.
El costo cero termina donde empieza la Libre Elección
FONASA lo precisa: los procedimientos de Pago Asociado a Diagnóstico (PAD) y la hospitalización en pensionado «corresponden a la Modalidad Libre Elección, por tanto, no son parte de esta medida». En esa modalidad, el valor del bono depende del médico o del centro, no del tramo.
Tampoco es gratuita la atención de la Ley de Urgencia en una clínica privada: en la red pública es Copago Cero, pero allí la persona paga el copago que queda tras el arancel de FONASA, con un préstamo automático en cuotas de hasta 5% de sus ingresos.
La frontera pesa: en 2024 la MAI concentró 254 millones de las más de 327 millones de atenciones que financió FONASA (77%) y la Libre Elección, 73 millones (23%) para 7.367.030 personas; cómo se agenda ese 23% está en la guía de la Libre Elección.
Entre ambos mundos hay un puente: derivaciones que el Estado paga en prestadores privados, sin costo para la persona. En el Sistema de Acceso Priorizado (SAP) 2026, FONASA contacta a quien espera cirugía de rodilla o cadera y la deriva con Copago Cero; por Libre Elección hay un deducible según el tramo y cinco días para comprar el bono, o el cupo se libera.
Desde el 1 de septiembre de 2026, el convenio con Caja Los Andes, dentro del Plan Enlace, cubre 50 mil casos de consulta de especialidad de afiliados a la caja y a FONASA (grupos B, C y D) con más de seis meses de espera; el prestador elegido contacta a la persona para asignarle la hora.
El precio no ordena la fila: esperan más los tramos que ya no pagaban
La ministra de Salud de entonces dijo el 1 de septiembre de 2025 que «la barrera económica es la principal barrera para el acceso a la atención de salud a nivel global». Quitarla era necesario, no suficiente: al 30 de junio de 2026, la lista No GES sumaba 2.989.061 registros.
Las consultas de especialidad (2.513.508 registros, 6,89% menos que en junio de 2025) tenían una mediana de 237 días; las cirugías (475.553, 15,26% más), de 277. De enero a junio, los ingresos superaron a los egresos.
El desglose por tramo no respalda la idea de que la fila la llenan quienes dejaron de pagar. Los tramos C y D, que pasaron a costo cero en 2022, reúnen 41% de las personas beneficiarias, pero 29% de las consultas de especialidad en espera y 31% de las cirugías (cálculo propio).
Por cada 100.000 beneficiarios de cada tramo, esperaban consulta de especialidad 13.936 personas en el B, que ya tenía gratuidad, y 7.390 en el D. La tabla no explica la diferencia (edad, acceso a la Libre Elección u otras causas), pero la espera no se concentra en quienes empezaron a pagar cero.
El Estado respondió con instrumentos de tiempo, no de precio: 73 mil millones de pesos para reducir listas en 2025 y, en 2026, un SAP de 35 mil millones y el convenio con una caja de compensación. La fila de especialidad y el traspaso desde las Isapres los analizamos aparte.
Qué hacer en tu centro cuando la hora ya no cuesta
Una hora gratuita sigue teniendo un costo: el cupo que nadie usa. Seis prácticas sirven a un CESFAM, a un hospital o a un centro médico con convenio.
Decir al agendar qué cuesta $0 y qué no. En la consulta virtual y no vinculante de FONASA de diciembre de 2022, el 49% de las 3.462 personas que respondieron no conocía el beneficio; como fuente de información, la radio y la televisión sumaron 44% y el centro de salud, 5%.
Confirmar también la hora gratuita. Sin bono de por medio, nada ancla el compromiso: la hora médica que no se usa se pierde para la siguiente persona.
Ofrecer de nuevo la hora que se libera. El SAP libera el cupo si en cinco días no se compra el bono; el mismo criterio sirve para cada cancelación.
Contactar a quien llega derivado y asignarle hora. En el convenio con Caja Los Andes el prestador elegido contacta a la persona; conviene registrar fecha, canal y resultado de cada intento.
Responder a cualquier hora. Con reservas de cinco días, un mensaje sin respuesta durante la noche o el fin de semana consume parte del plazo.
Medir la inasistencia por modalidad y por tramo. Ningún documento oficial revisado mide si Copago Cero la cambió; tu agenda puede responderlo, y el registro de cada conversación explica por qué una hora se perdió o se recuperó.
Las seis prácticas aplican un mismo principio: contacto activo, medido y con rastro. Cómo se organiza sobre la agenda que ya usa tu centro está en la página de Arbol para Chile.
Aviso. Este contenido tiene fines informativos y educativos. No sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni el consejo de un profesional de la salud calificado. Ante cualquier duda, síntoma o decisión sobre tu salud, consulta a tu médico o a la institución de salud correspondiente.