Isapre a FONASA: la cartera privada cayó 24% entre 2021 y 2025
Entre diciembre de 2021 y 2025 las Isapres perdieron 812.949 beneficiarios y FONASA llegó al 83% en 2024. Qué cambia para el prestador privado.
Entre diciembre de 2021 y diciembre de 2025 las Isapres pasaron de 3.330.254 a 2.517.305 beneficiarios, un 24,4% menos, mientras FONASA subió de 15.233.814 a 16.752.189 personas entre 2021 y 2024, el 83,15% de la población. Para un centro de salud privado la demanda no desapareció: cambió de pagador, y con él el bono, el copago y la forma de pedir la hora.
- Las Isapres perdieron 812.949 beneficiarios entre diciembre de 2021 y 2025; FONASA ganó 1.518.375 entre 2021 y 2024, casi todos en los tramos B, C y D.
- La salida se frena: la cartera Isapre cayó 363.628 personas en 2023, 112.721 en 2025 y 29.808 entre diciembre de 2025 y julio de 2026.
- Cayeron más los menores de 40 años y las regiones: los de 20 a 29 años bajaron 42,1% y Arica y Parinacota 41,1%, contra 20,9% en la Región Metropolitana.
- Las atenciones médicas pagadas por Isapre y por MLE sumaron 34,2 millones en 2022 y 34,3 millones en 2024: la demanda siguió, y cambió quien la paga.
- Los canales estatales hacia el prestador privado tienen tope: la licitación de la cobertura complementaria quedó desierta en mayo de 2026 y el acceso priorizado cerró reservas en marzo.
Las Isapres perdieron 812.949 beneficiarios y FONASA ganó 1,5 millones
La Superintendencia de Salud mide la cartera cada diciembre. En 2021 había 3.330.254 beneficiarios en Isapres y en 2025, 2.517.305: 812.949 menos, un 24,4%. La pérdida no fue pareja: 5,4% en 2022, 11,5% en 2023, 5,7% en 2024 y 4,3% en 2025 (cálculo propio). La Superintendencia la mide con otra base y llega a una magnitud parecida: 826.015 personas menos entre septiembre de 2020 y septiembre de 2025, un 24,6%.
El otro lado está en el Boletín Estadístico de FONASA: su cartera subió de 15.233.814 personas en 2021 a 16.752.189 en 2024, y el propio Boletín indica que en 2025 alcanzó el 85% del total nacional.
| Diciembre | FONASA (personas) | FONASA (% población) | Isapres (personas) | Isapres (% población) |
|---|---|---|---|---|
| 2021 | 15.233.814 | 77,12% | 3.330.254 | 16,86% |
| 2022 | 15.613.584 | 78,48% | 3.151.885 | 15,84% |
| 2023 | 16.229.868 | 81,05% | 2.788.257 | 13,92% |
| 2024 | 16.752.189 | 83,15% | 2.630.026 | 13,05% |
| 2025 | sin cifra publicada | 85% | 2.517.305 | sin cifra publicada |
Fuente: Superintendencia de Salud, Series estadísticas 1990-2025 (Isapres); FONASA, Boletín Estadístico (población asegurada a diciembre de cada año, con proyección de población del INE).
Llamar «traspaso» a toda esa diferencia la exagera. Entre 2021 y 2024 las Isapres perdieron 700.228 personas y FONASA ganó 1.518.375: las Isapres explican el 46% del aumento (cálculo propio). El resto viene de una población que creció en 393.202 personas y de la categoría «otros», sin seguro registrado, que bajó de 681.468 a 221.957. Y casi todo el aumento de FONASA está en los tramos B, C y D, con 1.359.751 personas más (de 12.234.573 a 13.594.324), contra 158.624 en el tramo A.
La salida se frena: de 363.628 personas menos en 2023 a 112.721
El ritmo cambió. La cartera Isapre cayó 363.628 personas en 2023, 158.231 en 2024 y 112.721 en 2025. Entre diciembre de 2025 y julio de 2026 la Superintendencia registra 2.487.497 beneficiarios: 29.808 menos en siete meses, un 1,2%, frente a 4,3% en todo 2025.
En contratos se ve lo mismo. Los desahucios (contratos terminados) llegaron a 336.854 en 2022 y bajaron a 210.766 en 2025, mientras las suscripciones subieron de 122.815 en 2023 a 170.363 en 2025. Así, el saldo neto pasó de 176.642 contratos perdidos a 40.403.
La salida ya había empezado en 2022: ese año los desahucios voluntarios subieron de 169.912 a 254.959. Según la Superintendencia, el 33,3% de quienes dejan el sistema tiene de 35 a 44 años y el 24,5% de 25 a 34. Y el 39,0% de quienes terminaron contrato entre enero y julio de 2025 volvió a alguna Isapre a septiembre, contra 31,4% en 2024.
Fallo de 2022, Ley 21.674 y cotización 24,9% más alta: el contexto
En noviembre de 2022 la Corte Suprema dejó sin efecto las tablas de factores de las Isapres distintas a la Tabla Única de la Superintendencia y ordenó restituir los cobros en exceso. La Ley 21.674, promulgada el 20 de mayo de 2024, fijó cómo cumplirlo: devolución de lo cobrado desde el 1 de abril de 2020 en hasta trece años y una prima extraordinaria que no puede subir un contrato más de 10% sobre la cotización de julio de 2023.
Hay un artículo que pesa en este análisis. Si la persona se cambia a otra Isapre o a FONASA, la Isapre debe seguir poniendo las cuotas de la devolución en su cuenta hasta el pago total: irse a FONASA no hace perder lo que se le debe.
Mientras tanto, la cotización pactada promedio del sistema pasó de $190.268 en 2021 a $237.591 en 2025, en pesos de diciembre de 2025: un 24,9% más en términos reales (cálculo propio). Es un promedio de quienes se quedaron, así que mezcla alzas de precio con un cambio en quién permanece. Ninguna fuente oficial mide por qué se fue cada persona; nuestra lectura es que quedarse costó más y salir dejó de costar la devolución, dos fuerzas en la misma dirección que no prueban una causa.
Cayeron más los jóvenes y las regiones, y la cartera restante envejece
La composición de la cartera cambió más que su tamaño. Entre 2021 y 2025 los beneficiarios Isapre de 20 a 29 años cayeron 42,1%, los de 30 a 39 años 31,5% y los menores de 20 años 30,1%; los de 70 a 79 años subieron 13,0% y los de 80 a 84 años, 36,0%. La proporción de beneficiarios de 60 años o más pasó de 11,5% a 15,7% (cálculo propio).
La geografía también pesa. Entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025 la cartera cayó 7,2% en regiones y 3,6% en la Región Metropolitana, según la Superintendencia, y desde 2021 la brecha es mayor.
Si tu centro está fuera de Santiago, el cambio de seguro de las personas que atiendes fue mayor: en Arica y Parinacota, Tarapacá y Atacama, más de un tercio de la cartera Isapre de 2021 ya no existe.
Para un prestador privado, la demanda cambió de pagador, no de tamaño
Los dos registros oficiales de atenciones médicas permiten ver el efecto en la agenda. Entre 2022 y 2024 las Isapres bonificaron menos atenciones médicas, de 14,55 a 13,54 millones, y los bonos de la Modalidad Libre Elección (MLE) de FONASA subieron de 19,60 a 20,72 millones. La suma casi no cambió, de 34,15 a 34,26 millones, pero la parte que paga FONASA pasó de 57,4% a 60,5% (cálculo propio).
| Año | Isapres (atenciones bonificadas) | FONASA MLE (bonos de atención médica) | Suma (cálculo propio) | Parte MLE |
|---|---|---|---|---|
| 2022 | 14.552.681 | 19.601.836 | 34.154.517 | 57,4% |
| 2023 | 14.083.777 | 18.998.586 | 33.082.363 | 57,4% |
| 2024 | 13.535.489 | 20.723.145 | 34.258.634 | 60,5% |
Fuente: Superintendencia de Salud, Series estadísticas 1990-2025, prestaciones de salud del sistema Isapre; FONASA, Boletín Estadístico, actividad en la Modalidad de Libre Elección. En 2025 las Isapres bonificaron 13.412.589 atenciones; el Boletín de FONASA llega hasta 2024.
Lo que no creció fue el número de prestadores en convenio. FONASA registraba 20.097 prestadores privados con convenio MLE vigente en diciembre de 2023 (14.652 personas naturales y 5.445 jurídicas; suma propia) y 20.102 en diciembre de 2024 (14.656 y 5.446), mientras sus tramos B, C y D sumaban 1.359.751 personas más que en 2021. La diferencia operativa entre ambos mundos, bono, convenio y ritmos, la comparamos en Isapre vs FONASA en la agenda; lo nuevo es la escala.
Los canales que el Estado armó para ordenar esa demanda hacia el prestador privado tienen tope. La Ley 21.674 creó la Modalidad de Cobertura Complementaria (MCC) para los tramos B, C y D, pero FONASA declaró desierta su segunda licitación el 11 de mayo de 2026 por falta de cobertura para todas las fracciones de riesgo.
El Sistema de Acceso Priorizado (SAP) destinó $20.676 millones a cirugías de rodilla y cadera por MLE para 4.228 personas y cerró nuevas reservas el 12 de marzo de 2026 porque se completaron los cupos disponibles.
Qué hacer en tu centro: preguntar la previsión, no suponerla
Si el cambio de seguro tiene esta escala y nadie avisa, el riesgo está en lo que tu agenda da por sabido. Cinco ajustes concretos, sin cambiar de sistema:
Registra la previsión con fecha. Isapre, tramo FONASA o particular, y el día en que se confirmó. Una previsión anotada en 2021 ya no es un dato: es una hipótesis.
Confírmala antes de la hora, no en el mesón. Un mensaje o una llamada previa evita que la persona llegue con el bono equivocado o a un centro sin convenio con su seguro.
Revisa tu base por antigüedad del dato. Quienes figuran con Isapre y llevan más de un año sin volver son los primeros a verificar: la cartera Isapre de 2025 es 24,4% menor que la de 2021.
Responde a toda hora si atiendes con bono FONASA MLE y cómo se compra. Hay guías para agendar sin perder al beneficiario y para resolver fuera de horario. Una consulta sin respuesta es una persona que elige otro prestador con convenio.
Mide por pagador. Atenciones, inasistencias y días de pago por Isapre, FONASA y particular, cada mes: cada pagador tiene su propio ciclo de cobro, y tu mezcla ya cambió aunque tu agenda no lo diga.
Mantener la previsión al día, confirmar cada hora y contestar de noche son tareas repetitivas que un equipo de recepción rara vez sostiene junto con la atención del día. Es lo que pueden asumir agentes de IA en teléfono y WhatsApp sobre la agenda que el centro ya usa, con cada conversación grabada y transcrita y sin consejo clínico; si tu centro está en Chile, así trabaja Arbol en el país.
Aviso. Este contenido tiene fines informativos y educativos. No sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni el consejo de un profesional de la salud calificado. Ante cualquier duda, síntoma o decisión sobre tu salud, consulta a tu médico o a la institución de salud correspondiente.