Per cápita de APS 2026: $11.932 al mes por persona inscrita
El decreto N°30 fija el per cápita basal de la APS 2026 en $11.932 mensuales por persona inscrita: qué lo sube, cómo se paga y qué cuidar en tu registro.
En 2026 el Estado paga a cada municipio un per cápita basal de $11.932 al mes por persona inscrita y validada en sus establecimientos de atención primaria, según el decreto N°30 del MINSAL, publicado el 22 de abril de 2026. Ese valor sube con la pobreza, la ruralidad y la edad, y baja si la comuna no cumple las metas del IAAPS; en promedio equivale a $13.955 mensuales por persona (cálculo propio). Como FONASA certifica cada año quién cuenta como inscrito, mantener el registro al día es una decisión financiera.
- El decreto N°30 fija el aporte estatal 2026 en hasta $2.479.692 millones y el per cápita basal en $11.932 mensuales por persona inscrita validada.
- Pobreza (hasta 18%), ruralidad (20%) y edad ($902 por persona de 65 años y más) suben el valor; el IAAPS puede rebajarlo hasta 12%, más el GES.
- El basal inicial subió 4,6% en 2025 y 1,1% en 2026 (cálculo propio), con un IPC de 4,5% en 2024 y de 3,5% en 2025.
- Según FONASA, la inscripción de septiembre financia el año siguiente; la población inscrita validada de 2026 es de 14.807.159 personas.
- Cada 100 personas inscritas y validadas aportan unos $14,3 millones al año al valor basal (cálculo propio).
El per cápita basal 2026 es de $11.932 al mes por persona inscrita
El per cápita se paga por persona inscrita, no por atención realizada; la actividad entra después, como rebaja. Nace del artículo 49 de la Ley 19.378: cada entidad administradora de salud municipal recibe cada mes un aporte estatal que se fija por decreto anual del MINSAL, firmado también por Interior y Hacienda. La ley lo calcula con cuatro criterios: población potencialmente beneficiaria, nivel socioeconómico y ruralidad, prestaciones programadas y prestaciones efectivamente realizadas.
El decreto N°30, firmado el 24 de diciembre de 2025 y publicado el 22 de abril de 2026, fija para el año un aporte de hasta $2.479.692 millones. Equivale a cerca de tres cuartas partes (75,8%) de los $3.272.417 millones que la Ley de Presupuestos 2026 destina a aplicar la Ley 19.378 (cálculo propio).
Dividido por las 14.807.159 personas inscritas validadas que la Subsecretaría de Redes Asistenciales registra para 2026, ese aporte equivale a $13.955 al mes por persona inscrita, un 17% sobre el basal de $11.932 (cálculo propio). La diferencia es la suma de los incrementos que explica la sección siguiente.
El pago es mensual: el MINSAL transfiere por resolución a cada Servicio de Salud, que traspasa el monto a la entidad administradora dentro del mismo mes y debe notificarle cuánto le corresponde. Mientras el decreto se tramita, la Ley de Presupuestos autoriza anticipos de hasta 25% del aporte anual en el primer trimestre; en 2026 el decreto llegó al Diario Oficial el 22 de abril.
Pobreza y ruralidad llevan el valor hasta $16.466 por persona al mes
El decreto parte del basal y le suma incrementos que no dependen de cuántas atenciones hagas, sino de quiénes viven en tu comuna. Las comunas con más privación según el Índice de Privación Promedio Municipal (IPP) reciben 18%, 12% o 6% según su tramo, las rurales suman 20% y cada persona inscrita de 65 años y más agrega $902 al mes. Hay además un porcentaje por asignación de zona, de 0% a 24%, y montos fijos mensuales por desempeño difícil en los establecimientos que corresponda.
FONASA suma los porcentajes de pobreza y ruralidad cuando estima el per cápita de cada persona. Aplicados al basal, dejan el valor mensual en la escala del gráfico.
No todas las comunas entran en este esquema. Las 34 comunas de «costo fijo», con menos de 3.500 personas potencialmente beneficiarias, ruralidad y dificultad de acceso, reciben un aporte fijo: $11.683 millones en total en 2026, el 0,5% del aporte (cálculo propio). Para el resto, cada persona inscrita y validada suma: 100 personas equivalen a $14,3 millones al año solo al valor basal (cálculo propio).
El basal subió 1,1% en 2026, frente a un IPC de 3,5% en 2025
El valor que sostiene a la APS municipal se estira cada vez menos. Según el informe de entrega de gobierno de la Subsecretaría de Redes Asistenciales de febrero de 2026, el per cápita pasó de $9.048 en 2022 a $11.932 en 2026: 31,87% nominal y 11,58% real. Pero el ritmo anual cayó de 15,3% en 2023 a 1,1% en 2026 (cálculo propio, en la tabla).
| Año | Per cápita basal inicial (pesos por persona inscrita al mes) | Variación anual (cálculo propio) |
|---|---|---|
| 2022 | $9.048 | — |
| 2023 | $10.429 | +15,3% |
| 2024 | $11.274 | +8,1% |
| 2025 | $11.798 | +4,6% |
| 2026 | $11.932 | +1,1% |
Fuente: Ministerio de Salud, informe de entrega de gobierno de la Subsecretaría de Redes Asistenciales; FONASA, Documento de Trabajo N°7 (2022 a 2024); decreto N°14 de 2025 (valor inicial de 2025) y decreto N°30 de 2025 (2026).
La lectura real es más dura. En 2025 el basal inicial subió 4,6%, con un IPC de 4,5% en 2024; en 2026 subió 1,1%, con un IPC de 3,5% en 2025, unos 2,3% menos en términos reales (cálculo propio). El MINSAL planteó el 13 de mayo de 2026 defender el incremento real del per cápita, que «no ha tenido ajustes en los dos últimos años»: la frase solo es exacta si se descuenta la inflación, porque los decretos sí registran alzas nominales.
A eso se suma el reajuste. El decreto N°30 se firmó el 24 de diciembre de 2025, antes de que se promulgara, el 2 de febrero de 2026, la Ley 21.806, que reajusta las remuneraciones públicas en 2,0% desde diciembre de 2025 y 1,4% desde junio de 2026.
Los reajustes anteriores llegaron al per cápita con rezago. El decreto N°14 de 2024 se firmó el 21 de junio y se publicó el 6 de diciembre, y subió el basal de $11.274 a $11.319; el N°14 de 2025 se firmó el 14 de agosto y se publicó el 19 de enero de 2026, y lo subió de $11.798 a $11.858. Si 2026 sigue ese patrón, $11.932 es un punto de partida que se corrige meses después: presupuesta con ese valor y revisa cada decreto modificatorio.
La propia Subsecretaría reconoce el límite del mecanismo: su informe afirma que el modelo «no reconoce adecuadamente la heterogeneidad de costos y complejidades entre comunas» y recomienda revisarlo cada tres o cuatro años con una comisión técnica permanente.
FONASA certifica a los inscritos y septiembre fija el año siguiente
El per cápita se paga por personas inscritas y validadas. FONASA llama «per capitada» a quien está inscrito en la APS y fue aceptado como potencial beneficiario, y el decreto N°30 parte de la certificación que FONASA informó al MINSAL el 27 de noviembre de 2025. Esa base creció de 13.150.263 personas en 2022 a 14.807.159 en 2026, un 12,6% más.
La fecha de corte es lo que más importa. FONASA explica que el financiamiento de 2024 se determinó con la población inscrita en septiembre de 2023 y que, si la persona es beneficiaria de FONASA en septiembre, el establecimiento donde está inscrita recibe per cápita cada mes del año siguiente, la use o no. Si el patrón se mantiene, lo que tu centro tenga inscrito y validado en septiembre de 2026 financiará 2027.
Dos reglas de inscripción muestran dónde puede desactualizarse un registro. La inscripción se hace en el establecimiento más cercano al domicilio o al trabajo, es personal para mayores de 18 años y queda sujeta a comprobación de domicilio; y un traslado exige el certificado de eliminación del consultorio anterior. Un domicilio que cambió y un traslado sin certificado son, por tanto, los dos puntos donde un registro deja de coincidir con la realidad.
El IAAPS rebaja hasta 12% del aporte y mide sobre tus inscritos
El aporte no es un cheque en blanco: el decreto lo condiciona al Índice de Actividad de la Atención Primaria de Salud (IAAPS), con 19 indicadores repartidos en redes integradas (12% de la ponderación), producción (79%) y impacto (9%). La ley habla de evaluación semestral; el decreto 2026 la aplica en cuatro cortes: enero a mayo, a julio, a septiembre y a diciembre. Las comunas informan antes del día 5 del mes siguiente y la rebaja se aplica dentro del tercer mes.
Quien supera 90% de cumplimiento no sufre rebaja; bajo 70%, la rebaja es de 12%. Las garantías GES son un indicador crítico aparte: bajo 90% de cumplimiento suman otra rebaja de 8% por indicador, y el contacto alrededor de la hora GES es parte de esa garantía de oportunidad. En una comuna hipotética de 20.000 personas inscritas, el basal anual suma $2.864 millones y un 12% equivale a $344 millones (cálculo propio).
Aquí la inscripción vuelve a mandar. Cinco indicadores —consultas médicas de morbilidad, visita domiciliaria integral, examen de medicina preventiva, control de salud de adolescentes y caries en menores de 3 años— dividen por la población inscrita validada y suman 34% de la ponderación (cálculo propio). La meta de examen de medicina preventiva en personas de 65 años y más, por ejemplo, es 55% de las inscritas y validadas de esa edad. Cada persona validada que nadie logra ubicar queda en el denominador y nunca en el numerador.
Septiembre concentra así dos fechas que se cruzan: el corte de inscritos que financia 2027 y el corte de enero a septiembre del IAAPS, que decide la rebaja de 2026.
Un registro al día se sostiene con contacto: seis pasos para tu centro
Tres cosas están en tus manos: quién cuenta como inscrito, qué se hace por cada inscrito y cuándo. La ley prevé incluso un reclamo que se presenta por medio de la Seremi de Salud y que el MINSAL debe resolver en 15 días, pero conviene llegar a él con el registro y su evidencia ordenados.
- Concilia tu lista con la certificación de FONASAPide el corte y el universo de la cifra y documenta cada diferencia antes de reclamar.
- Verifica domicilio y teléfono de cada persona inscritaLa inscripción de mayores de 18 años queda sujeta a comprobación de domicilio.
- Archiva el certificado de eliminación de cada trasladoAsí cada persona cuenta en un solo establecimiento.
- Cuenta las personas inscritas sin ninguna prestación en el añoEl indicador de utilización del IAAPS, sin peso en 2026, es tu mapa de inscritos sin contacto.
- Agenda el contacto antes de cada corte del IAAPSLlama, confirma y ofrece hora a quien tiene un control o un examen pendiente.
- Deja rastro de cada intentoFecha, canal, resultado y motivo: es la evidencia para depurar el registro y explicar una cobertura baja.
Los seis pasos dependen de un mismo hábito: contactar a las personas inscritas de forma activa, registrada y medida. Son miles de llamadas y mensajes a distintas horas, que recepción difícilmente sostiene mientras atiende; conviene tratarlo como un proceso con metas. Significa contestar a cualquier hora, confirmar y recordar cada hora médica, ofrecer a la siguiente persona las horas que se liberan y dejar cada conversación grabada y transcrita, con propósito, consentimiento y trazabilidad, y medir la inasistencia por horario y por motivo.
Si diriges un hospital o un centro de especialidades, este aporte no te llega, pero condiciona a quien te deriva: el IAAPS fija como meta que las derivaciones al nivel secundario sean menos de 10% de los controles y consultas médicas de la APS.
Es el principio con el que Arbol plantea su trabajo para el sistema de salud chileno: el contacto es administrativo —datos, horas, recordatorios— y la indicación clínica sigue siendo del equipo de salud.
Aviso. Este contenido tiene fines informativos y educativos. No sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni el consejo de un profesional de la salud calificado. Ante cualquier duda, síntoma o decisión sobre tu salud, consulta a tu médico o a la institución de salud correspondiente.