Metas sanitarias 2027: la compensación se mide en el último control
La Res. 732 fija para la APS 2027 un 50 % de compensación en diabetes y 72 % en hipertensión, medidos en el último control vigente: quien no vuelve, no cuenta.
La Resolución exenta 732, publicada el 7 de octubre de 2026, fija para la APS municipal de 2027 al menos 50 % de compensación en diabetes tipo 2 y 72 % en hipertensión, medidos «según último control vigente» (Diario Oficial). Quien no vuelve a su control no tiene un control vigente con el que contar como compensado. Por eso la brecha de estas metas es, antes que clínica, de contacto y de agenda: saber quién se atrasó, llamarlo, darle hora y confirmarla.
- La Res. 732 fija para 2027 metas de 50 % de compensación en diabetes tipo 2, 72 % en hipertensión y 80 % de tamizaje cervicouterino vigente.
- La compensación se mide según el último control vigente; en sus indicadores, DIPRES define vigente como un control de los últimos 12 meses.
- DIPRES estima para 2026 una cobertura efectiva de 28,80 % en diabetes y 35,12 % en hipertensión, bajo el 32,10 % y el 39,36 % de 2024.
- Cumplir el 75 % o más de las metas da derecho a los equipos al componente variable de la asignación por desempeño colectivo.
- Cerrar la brecha exige encontrar a quien está atrasado, contactarlo, agendar, confirmar y registrar cada intento; la decisión clínica sigue en el equipo.
La Res. 732 fija ocho metas y cuatro dependen de un control al día
La resolución lleva la firma de la ministra May Chomali con fecha 8 de septiembre y salió en el Diario Oficial el 7 de octubre. Fija las metas sanitarias nacionales de 2027 para las entidades administradoras de salud municipal, en el marco de la Ley 19.813. Cumplirlas en un 75 % o más da derecho a los funcionarios que cumplan los demás requisitos al componente variable de la asignación de desarrollo y estímulo al desempeño colectivo (Diario Oficial).
Son ocho metas: recuperación del desarrollo psicomotor (90 %), tamizaje cervicouterino vigente (80 %), niños y niñas sin historia de caries entre los menores de 3 años (65 %) y a los 6 años (26 %), compensación de diabetes tipo 2 (al menos 50 %) y de hipertensión (al menos 72 %), asma y EPOC con buen nivel de control (80 %) y redes comunitarias de bienestar (100 % de los establecimientos comprometidos).
Cuatro de esas metas se miden sobre un control o un examen al día, vigente o hecho dentro del año. Son las que más dependen de que la persona vuelva a tiempo.
«Último control vigente»: DIPRES lo define como un control de los últimos 12 meses
En diabetes, la resolución cuenta como compensadas a las personas de 15 a 79 años con hemoglobina glicosilada bajo 7 % y a las de 80 años y más bajo 8 %, «según último control vigente»; el denominador son las personas con diabetes tipo 2 bajo control en APS. En hipertensión, el umbral es una presión bajo 140/90 mmHg, o bajo 150/90 mmHg desde los 80 años, con la misma regla (Diario Oficial).
La resolución no define en su texto cuánto dura la vigencia de un control. Sí lo hacen los indicadores de desempeño que DIPRES publica para los Servicios de Salud: allí, la compensación se mide en el último control vigente de los últimos 12 meses, con registros del REM P que se cortan dos veces al año, en junio y en diciembre (DIPRES).
Las mismas notas explican la frecuencia esperada. Una persona con diabetes se clasifica con riesgo cardiovascular alto y debe controlarse cada 3 meses, es decir, 4 veces al año; una persona hipertensa con riesgo moderado o alto tiene al menos 2 controles al año. Y agregan una frase que resume el problema: «si el paciente no acude a sus controles, se debería activar el protocolo de rescate».
Ya analizamos por qué los controles cardiovasculares se pierden cuando nadie llama. Con la Res. 732, esa pérdida queda medida en una meta con nombre, fecha de corte y efecto en la asignación de los equipos.
DIPRES estima menos cobertura efectiva que en 2024
La meta mide a quienes ya están bajo control. DIPRES mide algo más amplio, la cobertura efectiva: cuántas personas con la condición, estimadas según prevalencia sobre la población inscrita en la APS municipal, están compensadas en un control vigente. En diabetes tipo 2, el efectivo de 2024 fue 32,10 % y la estimación para 2025 y 2026 baja a 28,80 %; en hipertensión, el efectivo de 2024 fue 39,36 % y la estimación baja a 35,12 % (DIPRES).
Las dos mediciones no son comparables entre sí: la meta divide por las personas bajo control, y la cobertura efectiva, por todas las que se estima que tienen la condición. Leídas juntas, muestran dos brechas distintas. Una es la de personas que nunca llegaron a control; la otra, la de personas que están en el programa, pero cuyo último control no está al día o no muestra compensación.
En diabetes e hipertensión, cada unidad bajo la meta debe cerrar al menos la mitad de su brecha
La meta nacional es la referencia; cada unidad tiene su propia meta según dónde parta. En diabetes e hipertensión, la unidad que estime a diciembre de 2026 una compensación bajo la meta nacional debe avanzar en 2027 al menos el 50 % de la brecha entre su estimación y la meta; la que ya la supera debe mantenerse (Diario Oficial).
Un ejemplo con números redondos: si una unidad estima 60 % de compensación en hipertensión a diciembre de 2026, su brecha con el 72 % es de 12 puntos y su meta 2027 es llegar al menos a 66 %.
En el tamizaje cervicouterino, la exigencia es avanzar el 30 % o el 40 % de lo que falta para el 80 %, según si la unidad proyecta cumplir o no su meta de 2026, y la que proyecte 40 % o menos debe llegar como mínimo a 50 %. Además, el número de personas con tamizaje vigente no puede bajar respecto del año anterior.
El financiamiento se mueve por otra vía. El Decreto Supremo N° 29, publicado el 29 de septiembre, subió el per cápita basal de 2026 de $11.932 a $12.121 para enero a mayo y a $12.257 de junio a diciembre (Diario Oficial); según el Minsal, la actualización llega tras dos años sin aumento. Para 2027, el proyecto de presupuesto propone un alza de 4,99 %, «desde los actuales $12.610 hasta los $13.240» (DIPRES).
Las dos cifras del valor actual no coinciden, y ninguno de los dos documentos explica la diferencia: por eso las presentamos cada una con su fuente. La lógica de fondo sí es clara. El presupuesto de APS de 2027 suma recursos por un crecimiento de la población per cápita de 296.143 personas, mientras el componente variable de la asignación depende del resultado, y ese resultado exige que las personas bajo control vuelvan a su control.
Cerrar la brecha es una tarea de contacto antes que clínica
El tratamiento lo decide el equipo clínico. Lo que estas metas vuelven visible es la parte previa: que la persona sepa que le toca control, tenga una hora y llegue. Eso es trabajo de contacto y de agenda, y se ordena en cinco pasos: encontrar a quien está atrasado, contactarlo, agendar, confirmar y registrar.
La agenda de la APS, además, se interrumpe. En el paro convocado por CONFUSAM para el 29 y 30 de septiembre, a las 15:00 del primer día el 69,3 % de los establecimientos estaba movilizado, según el Minsal, que informó que la totalidad de las atenciones priorizadas estaba siendo cubierta. Cuando una paralización o un cierre suspende controles, cada uno es una hora que alguien tiene que volver a ofrecer antes del corte.
El mismo trabajo sirve para el asma y la EPOC, cuya meta exige que el 80 % de la población bajo control alcance un buen nivel de control; lo revisamos al analizar por qué el GES de la EPOC fija plazos y no horas. Y como cada contacto toca datos de salud, conviene ordenar antes el propósito, el consentimiento y la trazabilidad del contacto.
Ese es el trabajo que hace un agente de contacto con IA: llama y escribe por WhatsApp a quien está atrasado, agenda en la agenda que el CESFAM ya usa, confirma, reofrece la hora que se libera y deja cada conversación registrada. No da consejo clínico: la decisión sigue en el equipo de salud.
Qué puede revisar tu comuna antes de que empiece 2027
Las metas de cada unidad se fijan con la proyección a diciembre de 2026, así que el punto de partida se está definiendo ahora. Esta lista sirve para cualquier CESFAM, comuna o centro que lleve población bajo control:
- Saca la lista de quién no tiene control vigente.Cruza la población bajo control con la fecha del último control: quien pasó la frecuencia de su programa ya está en riesgo de no contar.
- Prioriza por fecha de corte.Los registros se cortan en junio y en diciembre: empieza por quien vence antes del próximo corte.
- Contacta con un propósito claro y deja constancia.Teléfono y WhatsApp, con el motivo del control; cada intento registrado es evidencia del protocolo de rescate.
- Da la hora en la misma conversación.Agendar en la agenda existente evita que el contacto termine en un «llame mañana».
- Confirma y reofrece la hora que se libera.La confirmación detecta a quien no podrá ir y libera esa hora para otra persona atrasada.
- Mide la brecha cada mes, no solo en el corte.Si la unidad debe cerrar la mitad de su brecha en el año, el avance mensual muestra a tiempo si va a llegar.
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Aviso. Este contenido tiene fines informativos y educativos. No sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni el consejo de un profesional de la salud calificado. Ante cualquier duda, síntoma o decisión sobre tu salud, consulta a tu médico o a la institución de salud correspondiente.