Saltar al contenido
MenúCerrar

Ley TEA: 65.006 registros esperan neurología o psiquiatría infantil

Al 30 de junio de 2026, 65.006 registros esperaban neurología o psiquiatría infantil, especialidades del equipo diagnóstico del TEA. El informe no los separa.

13 min de lectura

La Ley 21.545 hizo del diagnóstico médico la llave de sus derechos, y esa llave se entrega sobre todo en la especialidad: al 30 de junio de 2026, la lista de espera No GES sumaba 52.693 registros de neurología pediátrica y 12.313 de psiquiatría pediátrica, 65.006 en total (cálculo propio). El informe no separa los casos por sospecha de TEA, pero el MINSAL reconoce que el diagnóstico se brinda principalmente en la especialidad ambulatoria. Para un centro, el riesgo está en cada traspaso que depende de que una familia llame.

Puntos clave
  • El diagnóstico médico basta para usar los derechos de la Ley TEA: según Senadis, no se exige inscripción previa en el Registro Nacional de la Discapacidad.
  • Al 30 de junio de 2026 había 52.693 registros en neurología pediátrica y 12.313 en psiquiatría pediátrica: 65.006 en total, 12,2% menos que al 30 de septiembre de 2025.
  • El MINSAL indica que el autismo se diagnostica generalmente hacia los 4 años, aunque con detección temprana puede confirmarse de manera confiable a los 18 meses.
  • El protocolo educación-salud de 2025 pone en la familia el tercer paso, pedir la hora, y advierte que la evaluación diagnóstica puede requerir más de una sesión.
  • Las estimaciones de prevalencia que recoge el MINSAL van de 0,46% a 1,33%: la lista propia es la medida más cercana de la demanda de tu centro.

El diagnóstico médico es la llave de los derechos de la Ley TEA

La Ley 21.545 se publicó el 10 de marzo de 2023 y define el TEA como una condición del neurodesarrollo que «deberá contar con un diagnóstico». Ese diagnóstico es lo que activa sus beneficios: según Senadis, no se exige la inscripción en el Registro Nacional de la Discapacidad; con el diagnóstico médico es suficiente.

La Superintendencia de Salud llevó la misma lógica al sector privado. Con la Circular IF/N°528 del 26 de mayo de 2026, las Isapres no pueden aplicar montos máximos anuales de bonificación a las prestaciones de psiquiatría, psicología, kinesiología, terapia ocupacional o fonoaudiología de beneficiarios con TEA, ni exigir su inscripción en el Registro Nacional de Discapacidad. Basta una orden o certificado médico que acredite el diagnóstico.

Ese certificado lo emite el médico que confirma el diagnóstico, y el protocolo del MINSAL precisa que es «requerido para el acceso a servicios sociales y de apoyo educativo». La ley, además, exige un proceso diagnóstico «temprano, oportuno, interdisciplinario, sin discriminación por edad» y permite que las atenciones específicas lleguen a quienes están en proceso de confirmación diagnóstica, dentro de los recursos de cada Ley de Presupuestos.

Quien espera el diagnóstico espera también todo lo que este desbloquea. Este análisis se centra en niñas, niños y adolescentes, que es donde la ley fijó plazos y salas.

Se diagnostica hacia los 4 años, aunque a los 18 meses ya se puede

Las orientaciones técnicas que el MINSAL publicó en octubre de 2025 afirman que los niños y niñas autistas «son generalmente diagnosticados alrededor de los 4 años de edad», aunque con detección temprana pueden serlo «de manera confiable a los 18 meses». La OMS describe el mismo patrón: a menudo el autismo no se diagnostica hasta mucho más tarde. La diferencia son 30 meses (cálculo propio), y es una referencia de la literatura internacional que recoge el MINSAL, no una medición chilena.

El MINSAL explica por qué importa: disminuir la brecha entre la sospecha diagnóstica y el acceso a intervenciones precoces «puede tener efectos positivos» en la comunicación social, el lenguaje, la cognición y el comportamiento adaptativo. Es una afirmación de salud pública, no una indicación para una familia concreta.

Para adelantar ese momento, la ley ordenó que la atención primaria detecte el TEA durante la supervisión de salud infantil: entre los 16 y 30 meses desde junio de 2023, y entre los 30 y 59 meses desde septiembre de 2023 (cálculo propio, contando desde el 10 de marzo). Pero el M-CHAT-R/F, el instrumento que recomienda el MINSAL, «indica el RIESGO de TEA, no es un instrumento diagnóstico» y requiere «mayor exploración de la situación y referencia temprana». Más detección es, por diseño, más demanda de evaluación diagnóstica.

En el tercer paso del protocolo, quien llama es la familia

El MINSAL aprobó el 1 de abril de 2025, por la Resolución Exenta N° 371, el protocolo de detección, derivación y seguimiento entre establecimientos educacionales y de salud, elaborado con el Ministerio de Educación. Tiene siete pasos, y en el tercero la persona apoderada debe solicitar hora médica en el SOME, la recepción donde se agendan las horas del centro de atención primaria, por teléfono o por internet, avisando que lleva el formulario de derivación. El primer contacto con la red de salud queda así en manos de la familia.

En el cuarto paso, «el proceso de evaluación diagnóstica es interdisciplinario y requiere posiblemente de más de una sesión», y las orientaciones técnicas son más categóricas sobre la evaluación diagnóstica integral (EDI): «para la EDI es necesario más de una sesión». Cada sesión es una hora médica más que alguien debe agendar, confirmar y, si se libera, volver a ofrecer. Leído como una cadena de traspasos, el protocolo deja cinco puntos donde una persona puede perderse sin que nadie lo registre.

Paso del protocolo Quién actúa Dónde se puede perder la persona (lectura de Arbol)
1 y 2. Detección en el colegio y formulario de derivación Establecimiento educacional La derivación viaja en un papel que lleva la familia. El protocolo pide anotar en la matrícula el centro de salud de cada estudiante para facilitar la articulación
3. La familia pide hora en el SOME, por teléfono o por internet Persona apoderada Es el primer contacto con el centro y depende de que la familia llame, con el formulario en mano
4. Primera consulta y evaluación diagnóstica, con posible derivación a especialidad Centro de atención primaria y especialidad Cada sesión extra y cada derivación es una hora más que se puede perder por inasistencia, un número equivocado o falta de cupo
5. Plan de intervención y controles tras el diagnóstico Equipo de salud, con la familia Los controles se espacian al lograr objetivos y el protocolo prevé nuevos procesos en las transiciones escolares: el seguimiento queda lejos de la última atención
6 y 7. Apoyos educativos y seguimiento conjunto Colegio y centro de salud Se coordinan por teléfono, correo o reunión; sin un registro compartido de cada contacto, ninguno puede comprobar si el otro cumplió

Fuente: elaboración de Arbol a partir del Protocolo para la detección, derivación y seguimiento de niñas, niños y adolescentes desde establecimientos educacionales a establecimientos de salud (Ministerio de Salud, Resolución Exenta N° 371, 1 de abril de 2025).

Ninguno de esos puntos es una falla del protocolo, que de hecho recomienda confirmar la recepción del formulario en el centro de salud y designar un referente de salud para el colegio. Son el costo normal de una cadena larga: cada eslabón es una llamada, un mensaje o una hora, y sin registro nadie sabe cuál se cortó.

Neurología y psiquiatría infantil: 65.006 registros, 12,2% menos

El MINSAL describe el equipo interdisciplinario base del diagnóstico: psicología, terapia ocupacional, fonoaudiología y trabajo social, más un médico general o de familia en el nivel primario y neurólogos y psiquiatras infanto-adolescentes en el nivel de especialidad. Como el diagnóstico se brinda sobre todo en la especialidad ambulatoria, las listas de esas dos especialidades en la Glosa 06, el informe trimestral del MINSAL, son el indicador público más cercano a la espera por una evaluación. Ambas atienden además otras consultas, como la salud mental adolescente que analizamos en otro artículo.

Lista de espera No GES, consulta nueva de especialidad médica (registros) 30 sep 2025 31 mar 2026 30 jun 2026 Variación sep 2025 a jun 2026 (cálculo propio)
Neurología pediátrica 60.118 53.291 52.693 −12,4%
Psiquiatría pediátrica y de la adolescencia 13.960 12.585 12.313 −11,8%
Suma de ambas (cálculo propio) 74.078 65.876 65.006 −12,2%

Fuente: Ministerio de Salud, informes Glosa 06 del tercer trimestre de 2025 y del primero y segundo de 2026 (tabla 15), con datos del Sistema de Gestión de Tiempos de Espera (SIGTE).

La baja es real: 9.072 registros menos en nueve meses (cálculo propio). Aun así, la lista de neurología pediátrica sigue siendo la mayor entre las especialidades pediátricas del informe, 3,2 veces la de pediatría, que tiene 16.268 registros (cálculo propio). El informe tampoco publica la mediana de espera por especialidad: la de toda la lista de consultas nuevas es de 237 días, casi ocho meses. Para leer estas listas sin confundirlas con las garantías GES, aquí explicamos la diferencia.

Un ejemplo de respuesta local: el 7 de septiembre de 2026, el Servicio de Salud Ñuble inició una estrategia de neurología infantil con Hospital Digital para apoyar el diagnóstico de personas en lista de espera por sospecha de TEA.

Su primera fase exige revisar, depurar y priorizar esa lista, y la nueva prestación obliga a compatibilizar las evaluaciones con las atenciones ya programadas y generar cupos específicos. Depurar una lista es, en la práctica, volver a ubicar a cada persona: confirmar que sigue esperando y que el teléfono responde.

Las cifras de prevalencia que recoge el MINSAL van de 0,46% a 1,33%

La ley también encargó al MINSAL medir la prevalencia del TEA de 0 a 14 años con un ítem del primer Estudio Nacional de Salud Infantil. Las orientaciones técnicas de octubre de 2025 recogen, en cambio, dos aproximaciones: la Encuesta Nacional de Calidad de Vida y Salud 2023-24, con 0,71% de autoreporte de diagnóstico entre personas de 15 años y más, y un estudio con datos de tres millones de escolares, que estimó la prevalencia nacional en 1,33% frente a 0,46% de estudiantes de 6 a 18 años con diagnóstico de TEA en el Programa de Integración Escolar (PIE).

Prevalencia del TEA según la fuente
Las cifras que recoge el MINSAL van de 0,46% a 1,33%
1 de cada 127
personas con autismo en el mundo en 2021
OMS
0,71%
autoreporte de diagnóstico de TEA entre personas de 15 años y más, ENCAVI 2023-24
MINSAL
0,46%
estudiantes de 6 a 18 años con diagnóstico de TEA en el PIE, 2021 (estandarizado)
Estudio recogido por el MINSAL
1,33%
prevalencia nacional estimada con datos escolares y clínicos
Estudio recogido por el MINSAL
Fuente: Ministerio de Salud, Orientaciones técnicas 2025, capítulo 1 (ENCAVI 2023-24 y estudio sobre tres millones de escolares); Organización Mundial de la Salud, ficha descriptiva «Autismo»

Las cifras miden cosas distintas y no se comparan de forma directa. Aun así, la distancia entre el 0,46% con diagnóstico en el PIE y el 1,33% estimado (el primero equivale a 35% del segundo; cálculo propio) sugiere que parte de quienes tendrían TEA no figura con diagnóstico en el sistema escolar. La brecha, además, no es pareja: los niños tienen seis veces más probabilidades que las niñas de recibir apoyo PIE, y el MINSAL advierte que el diagnóstico en mujeres se realiza en forma más tardía.

Para un centro, la lectura es práctica: ninguna de las fuentes oficiales que revisamos separa cuántas personas esperan evaluación por sospecha de TEA en su territorio. La lista propia es la única medida de demanda que tendrá a mano, y conviene construirla con rigor. La ley obliga a rendir cuenta del avance cada marzo ante las comisiones técnicas de ambas cámaras; es el momento natural para preguntar cuántas de las salas exigidas, al menos una en cada uno de los 29 Servicios de Salud, existen.

Cada traspaso necesita un responsable, una fecha y un registro

Cerrar la brecha no exige un sistema nuevo: exige que cada familia tenga siempre un próximo paso agendado, alguien que se lo recuerde y un registro de lo ocurrido. Un centro no controla la fila nacional, pero sí lo que pasa entre la derivación y el certificado de diagnóstico. Y la Superintendencia de Salud fiscaliza, de oficio o a petición de parte el cumplimiento de las normas de atención en salud de la ley, así que un traspaso mal resuelto puede terminar en un reclamo.

Lista de verificación
Seis hábitos para que el recorrido diagnóstico no se corte en tu centro
  • Agenda la evaluación completa, no solo la primera horaEl protocolo advierte que puede requerir más de una sesión: reserva las sesiones juntas, confirma cada una y ofrece a la lista el cupo que se libera.
  • Pide el formulario de derivación y los informes antes de la primera consultaEn el paso 3 la familia debe llevar el formulario, y el reporte de los equipos de aula enriquece la evaluación: recordarlo evita una primera hora sin antecedentes.
  • Depura la lista y registra cada intento de contactoÑuble empezó por revisar, depurar y priorizar su lista; anota canal, hora y resultado para distinguir a quien no responde de quien nunca fue llamado.
  • Escribe en lenguaje claro y recoge el consentimiento antes de compartir datosLa ley exige lenguaje claro y sencillo y permitir un acompañante; el protocolo pide asentimiento del niño, niña o adolescente y consentimiento del adulto responsable para coordinar con el colegio.
  • Entrega un informe de diagnóstico completo e informa la certificaciónPara seguir en la red pública el protocolo pide fecha, comorbilidades, nivel de apoyo, tratamiento recibido o requerido y asistencia a PIE; la ley obliga a informar que la certificación de discapacidad es voluntaria.
  • Mide tu propia demanda de evaluaciónDías entre la derivación y la primera sesión, evaluaciones completadas, sesiones perdidas y casos sin próximo paso agendado: ningún informe nacional los separa.
Fuente: Elaboración de Arbol a partir de la Ley 21.545, el Protocolo de derivación educación-salud y las Orientaciones técnicas 2025 del Ministerio de Salud

Sostener todo eso a mano, mientras la recepción atiende el día, es difícil. Por eso conviene fijar primero el propósito del contacto, el consentimiento y la trazabilidad: se contacta para agendar, confirmar y registrar, nunca para orientar clínicamente.

Ese seguimiento por teléfono y WhatsApp, a cualquier hora y sobre la agenda que el centro ya usa, es el que pueden sostener agentes de IA como los de Arbol en Chile: agendan cada sesión, confirman, piden los documentos, ofrecen de nuevo el cupo que se libera y dejan grabada y transcrita cada conversación, sin dar consejo clínico. El diagnóstico y las decisiones siguen en manos del equipo de salud.

Aviso. Este contenido tiene fines informativos y educativos. No sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni el consejo de un profesional de la salud calificado. Ante cualquier duda, síntoma o decisión sobre tu salud, consulta a tu médico o a la institución de salud correspondiente.

Veamos tu población en Arbol.

Una videollamada de 30 minutos con nuestro equipo, con tus casos: tu contrato, tus pacientes y tus canales.

Sales con una primera lectura de tu población, tu contrato y tus frecuencias de uso.

Colombia, en operación · Pensado para Latinoamérica

En Bogotá, a cualquier hora. Mientras lees esto, Arbol está contestando.

WhatsApp, llamadas, SMS, correo y chat web.

Ya leíste. Ahora veamos tu institución.

Agenda 30 minutos con nosotros.

Una videollamada con nuestro equipo de médicos, enfermeras e ingenieros, con los casos de tu institución.

O elige el día

support@getarbol.com

En Bogotá, a cualquier hora. Arbol está contestando.