Test de VPH en el GES: el tamizaje cervicouterino sigue lejos del 80%
Desde diciembre de 2025 el GES garantiza el test de VPH de 35 a 45 años, pero el PAP vigente rondaba el 57%. Quién queda sin tamizar y cómo llegar a tiempo.
Chile empezó a pasar del PAP al test de VPH: desde el 1 de diciembre de 2025, el Decreto GES N° 29 garantiza a toda persona de 35 a 45 años un test de VPH por PCR cada 5 años, y el PAP cada 3 años sigue de 25 a 64. Pero la cobertura de PAP en la atención primaria era de alrededor de 57% en diciembre de 2024, con una meta de 80%: más de 4 de cada 10 mujeres inscritas no tenían su examen vigente (cálculo propio).
Un test más sensible no resuelve eso solo: el cuello de botella es contactar a quien no llega y seguir a quien necesita colposcopía.
- Desde diciembre de 2025, el GES garantiza un test de VPH cada 5 años entre los 35 y 45 años; el PAP cada 3 años sigue de 25 a 64.
- La cobertura de PAP en la atención primaria subió de 43% a alrededor de 57% en diciembre de 2024. La meta nacional es 80%.
- La vacuna VPH alcanza 90,4% en 4° básico, cerca de la meta de la OMS, pero la incidencia ajustada (11,3 por 100.000) casi triplica el umbral de eliminación.
- Un resultado que lleva a colposcopía abre un caso GES con 40 días para confirmar. Al 30 de junio de 2026 había 2.505 garantías de cáncer cervicouterino retrasadas.
- Para la autotoma, el MINSAL ya pide seguimiento semanal con recordatorios, rescate de los kits no devueltos a los 15 días y registro de cada acción.
El test de VPH entró al GES tras seis años de despliegue gradual
La prueba no es nueva en la red pública: el programa Test VPH partió en 2019 y, a marzo de 2020, se tomaba junto con el PAP en 223 establecimientos de APS, según la evaluación ex ante publicada por DIPRES. Después llegó la autotoma, con 13.640 kits adquiridos según la Cuenta Pública 2026.
El salto normativo vino con el GES. El Decreto N° 29, vigente desde el 1 de diciembre de 2025, sumó al problema de salud N° 3 el test de VPH por PCR cada 5 años para toda persona de 35 a 45 años, sea de FONASA o de una Isapre. La franja calza con la meta de la OPS y la OMS: examinar al 70% de las mujeres con una prueba de alta precisión antes de los 35 y a los 45 años.
La razón es la sensibilidad. En una cohorte chilena de 8.265 mujeres que recoge la misma evaluación de DIPRES, el test detectó las lesiones NIE2 con 92,7% de sensibilidad, frente a 22,1% del PAP, con una especificidad algo menor: 92% contra 98,9%. Y con un intervalo de 5 años en vez de 3, cada persona tamizada con VPH requiere 40% menos tomas al año (cálculo propio): holgura que la red puede destinar a buscar a quienes nunca llegan.
La transición es desigual. Las orientaciones de Compromisos de Gestión 2026 cuentan como vigente un PAP de 3 años o un test de VPH de 5, pero donde no hay test de VPH se mide solo con PAP. Y fuera de los 35 a 45 años la garantía GES sigue siendo el PAP: el test cubre 11 de los 40 años de edad del tamizaje (cálculo propio).
La vacuna está cerca de la meta; el tamizaje es el pilar rezagado
La estrategia mundial de eliminación fija una meta por pilar para 2030 y da por eliminado este cáncer cuando la incidencia baja de 4 casos por 100.000 mujeres. Chile está cerca en la vacuna, con 90,4% de cobertura en 4° básico según la Cuenta Pública 2026. Pero su incidencia ajustada de 2022, 11,3 por 100.000 según los lineamientos del MINSAL, es 2,8 veces ese umbral (cálculo propio), con una mortalidad ajustada de 4,5 por 100.000.
| Pilar de la estrategia | Meta 2030 de la OPS/OMS | Chile, último dato oficial |
|---|---|---|
| Vacunar | 90% de las niñas antes de los 15 años | 90,4% de cobertura VPH en 4° básico (corte a junio de 2026) |
| Tamizar | 70% con prueba de alta precisión a los 35 y a los 45 años | Alrededor de 57% con PAP vigente en la APS (diciembre de 2024); meta nacional de 80% |
| Tratar | 90% de las lesiones precancerosas tratadas | 2.505 garantías GES de cáncer cervicouterino retrasadas (30 de junio de 2026) |
| Resultado | Incidencia bajo 4 por 100.000 mujeres | 11,3 por 100.000 mujeres, tasa ajustada (2022) |
Fuente: OPS/OMS, estrategia mundial de eliminación; Ministerio de Salud, Cuenta Pública Sectorial 2026, Informe Glosa N°06 del II trimestre de 2026 y lineamientos de autotoma de VPH.
El tamizaje es donde más terreno se perdió. La cobertura de PAP de las inscritas en FONASA llegó a 68% en 2007 y cayó a 55,6% en 2014, según DIPRES; la Cuenta Pública 2026 informa que se recuperó desde 43% hasta alrededor de 57% en diciembre de 2024. La meta es 80% al 2030, la misma que el decreto GES fija para el examen de medicina preventiva y que la Resolución Exenta N° 732 exige a la APS municipal para 2027.
La vacuna tampoco reemplaza al examen en esta década: las primeras niñas vacunadas en 4° básico, en 2014, cumplirán 25 años, cuando empieza el PAP, hacia 2029 o 2030 (cálculo propio, con la edad mínima de 9 años del programa). Para quienes en 2026 están en edad de tamizaje, la prevención organizada sigue siendo el examen.
Quedan sin tamizar quienes creen que no les corresponde
La brecha no es solo de horas. Los lineamientos del MINSAL citan la encuesta CASEN 2017: entre las razones para no haberse hecho el tamizaje en los últimos tres años, el 29,1% respondió que pensaba que no le correspondía y el 22,7%, que no lo necesitaba. Es una barrera que se corrige avisando.
El documento también define a quién buscar: mujeres y personas transmasculinas de 30 a 64 años con el PAP nunca realizado, no vigente o con un último resultado no concluyente, inscritas y con información de contacto vigente. Sin un teléfono que conteste, no hay rescate posible.
Y hay un punto ciego. La meta sanitaria 2027 se mide sobre la población inscrita validada por FONASA y prevé unidades con coberturas de 40% o menos, a las que exige llegar al menos a 50%; como vimos al revisar las metas sanitarias 2027, lo que cuenta es lo vigente, no lo que se hizo alguna vez. Nada de eso mide a quien se atiende solo en un centro privado: allí, la lista de pendientes existe solo si el prestador la arma.
Para un prestador de la red GES de una Isapre, el test de VPH tiene un arancel de $43.060 y un copago máximo de $8.610; en FONASA no se paga. El cáncer cervicouterino ya es el problema GES con más casos acumulados en FONASA: 10.575.182 entre julio de 2005 y junio de 2026, una cifra que incluye los casos abiertos por tamizaje.
La derivación a colposcopía abre un plazo GES de 40 días
Encontrar a la persona no termina en la toma de muestra. Los lineamientos del MINSAL piden entregar el resultado dentro de los 30 días y ubicar rápido a quienes salen positivas. Cuando el algoritmo indica colposcopía, el centro deriva a la Unidad de Patología Cervical y, por tratarse de una sospecha, inicia el caso GES.
Desde ahí, el decreto da 40 días para confirmar el diagnóstico y 30 más para tratar una lesión preinvasora de alto grado. Si el plazo vence, la persona puede reclamar, y su FONASA o su Isapre tiene 2 días para designarle otro prestador.
Los retrasos existen. A febrero de 2026, el cáncer cervicouterino acumulaba 4.952 garantías retrasadas, el 24,8% de las oncológicas. Al 30 de junio, la Glosa 06 contaba 2.505, de 2.496 personas, con una mediana de 27 días: alrededor de la mitad que en febrero, pero 314 superaban los 90 días (cálculo propio). Entre enero y septiembre de 2026, la Superintendencia de Salud recibió 269 reclamos por este cáncer.
Una brecha de semanas se gana o se pierde en la agenda: cada día sin ubicar a la persona se descuenta del plazo. No llegar a tiempo también tiene precio: en el arancel GES, el test de VPH vale $43.060 y el tratamiento quirúrgico de un cáncer invasor, $2.341.890, 54 veces más (cálculo propio). Por eso importa que lo tratado siga siendo sobre todo preinvasor: en 2023, SIGGES registró 12.280 tratamientos de lesiones preinvasoras frente a 2.281 primarios o adyuvantes.
El MINSAL ya escribió el método: avisar, recordar y rescatar
Para la autotoma, los lineamientos hacen del contacto una tarea explícita del centro: identificar a quienes tienen el tamizaje no vigente, hacer seguimiento semanal con recordatorios y rescatar a los 15 días cada kit no devuelto, incluso en el domicilio. Los canales sugeridos son llamados, mensajes de texto, WhatsApp y correo electrónico.
También piden dejar rastro: el rescate se consigna en el registro clínico electrónico, y el monitoreo cuenta los kits devueltos, cuántas personas con resultado positivo se hacen el PAP reflejo y los recordatorios enviados. El propio Ministerio mide el tamizaje como una operación de contacto.
Es la lógica del Plan de Alerta Oncológica, que analizamos para el cáncer de mama: partir de la lista completa y no esperar a que la persona aparezca. En cervicouterino la lista es más larga, porque abarca 40 años de edad, y el ciclo vuelve cada 3 o 5 años.
Seis decisiones para que tu centro tamice a quien falta
Ninguna exige un sistema nuevo. Todas exigen decidir que el contacto se hace, se registra y se revisa cada semana, igual que la agenda.
- Arma la lista nominal por edad y examenPAP vencido (3 años), test de VPH vencido (5 años) o sin tamizaje previo, con un dato de contacto verificado.
- Contacta a toda la lista, no solo a quien pide horaOfrece en la misma conversación una hora real de toma de muestra o la entrega del kit.
- Confirma, recuerda y reofreceConfirma la hora, recuérdala el día anterior y ofrece a la siguiente persona la que se libera.
- Sigue cada kit hasta que vuelvaRecordatorio semanal y rescate a los 15 días, con cada intento registrado.
- Ubica rápido a quien necesita derivaciónEl contacto agenda la entrega del resultado con el equipo clínico y la hora de colposcopía; nunca informa el resultado por mensaje.
- Mide el embudo completoContacto efectivo, horas confirmadas, kits devueltos y diagnósticos confirmados dentro de los 40 días del GES.
Un cuidado especial: un resultado de VPH es un dato sensible. El mensaje invita a una hora; no informa un resultado ni un diagnóstico, y la consejería queda en manos del equipo clínico, como piden los lineamientos. Es el mismo criterio que revisamos sobre la nueva ley de datos personales y los datos sensibles que viven en recepción.
Un agente de IA sostiene el contacto; el equipo clínico decide
Recorrer cada mes la lista de pendientes, con recordatorios, rescates y reagendamientos, no cabe en el turno de una recepción que además atiende el mesón. Ese trabajo lo pueden hacer agentes de IA en el teléfono, el WhatsApp y el chat web del centro: contestan las 24 horas, agendan sobre el calendario que la institución ya usa, confirman y recuerdan, reofrecen las horas liberadas y trabajan la lista de pendientes, con cada conversación grabada, transcrita y auditable.
El límite no se configura: el agente no da consejo clínico. No interpreta resultados ni reemplaza la consejería; agenda la hora con la matrona o el matrón y deriva al equipo cualquier pregunta clínica. Cómo hace Arbol esa citación activa con centros de salud chilenos lo explicamos en nuestra página de Chile.
Aviso. Este contenido tiene fines informativos y educativos. No sustituye el diagnóstico, el tratamiento ni el consejo de un profesional de la salud calificado. Ante cualquier duda, síntoma o decisión sobre tu salud, consulta a tu médico o a la institución de salud correspondiente.