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Esquema de vacunación atrasado en Ecuador: falta el llamado

En Ecuador, la tosferina subió más del 18% en una semana y murieron seis bebés. La pediatra consultada no habló de escasez de vacunas, sino de olvido.

Contenido operativo para equipos administrativos de salud. No es consejo médico. Los agentes de Arbol no diagnostican, no prescriben ni orientan clínicamente — escalan a tu equipo. Revisado:

En Ecuador, el esquema de vacunación de un niño casi nunca se atrasa porque falte el biológico en el centro de salud: se atrasa porque nadie vuelve a llamar a la familia cuando pasa la fecha de la siguiente dosis. Entre abril y mayo de 2025 los casos de tosferina subieron más del 18% en una sola semana, con once fallecidos —seis de ellos bebés menores de un año— y el Ministerio de Salud Pública (MSP) tuvo que ampliar de emergencia el rango de edad de la vacuna hasta los 7 años (Agencia EFE). La pediatra consultada para esa nota no habló de desabastecimiento: habló de padres que “se olvidan”.

El olvido, no la escasez, atrasa el Esquema Regular

El MSP llama Esquema Regular a su calendario nacional de vacunación y lo entrega gratis en los centros de salud del país. Ese esquema no espera a que una familia pida cita: fija, dosis por dosis, la edad exacta en la que corresponde vacunar, y mide cobertura sobre toda la población objetivo, no sobre quién decidió llamar esa semana. La consecuencia práctica es que un niño puede entrar al esquema, cumplir con las primeras dosis sin ningún problema, y quedarse atrás más adelante sin que nadie en su casa lo viva como una decisión — simplemente pasó la fecha de la siguiente vacuna y no hubo quién avisara a tiempo.

Lo que muestran los datos de 2025-2026
El costo de un esquema que se atrasa
380 casos
Tosferina confirmada en Ecuador al 7 de mayo de 2025
Agencia EFE, may-2025
+18%
Aumento de casos de tosferina en una sola semana
Agencia EFE, may-2025
Hasta 7 años
Rango de edad de la vacuna, ampliado de emergencia (antes: hasta 5 años)
Agencia EFE, may-2025
114 comunidades
Priorizadas por el MSP y Unicef por esquemas incompletos en la Amazonía
Agencia EFE / Swissinfo, jun-2026

La pediatra Silvia Almeida se lo explicó a la Agencia EFE sin darle vueltas: los padres “han descuidado cumplir el esquema regular de vacunas porque se olvidan”, entre el ritmo del trabajo diario y la falta de un aviso que realmente los alcance. El entonces ministro de Salud, Edgar Lama, confirmó los 380 casos activos y detalló que Guayas, Manabí y Pichincha concentraban la mayoría de los contagios. La respuesta del MSP fue doble: ampliar el rango de edad de la vacuna de 2 meses–5 años a 2 meses–7 años, y desplegar brigadas de vacunación en colegios que llegaron a cerca de 2,23 millones de estudiantes en cuatro provincias, con consentimiento escrito de los padres. Es una respuesta de emergencia bien diseñada — y también la prueba de que, sin ella, miles de niños habrían seguido sin esa dosis de refuerzo indefinidamente.

Quién paga el atraso: los bebés menores de un año

De las once muertes por tosferina confirmadas para esa fecha, seis fueron de bebés menores de un año — justamente el grupo que todavía no puede completar el esquema por su cuenta, porque depende por completo de que un adulto lo lleve a las dosis de los 2, 4 y 6 meses.

El peso del atraso recae en los más pequeños
Muertes por tosferina en Ecuador, al 7 de mayo de 2025
Muertes confirmadas
Muertes por tosferina en Ecuador, al 7 de mayo de 202511Total de fallecidos6De ellos, menores de 1 año
Fuente: Agencia EFE, mayo 2025

Más de la mitad de esas muertes se concentró en el tramo de edad que el esquema regular está diseñado justo para proteger primero. No es una casualidad estadística: es la consecuencia directa de que la primera dosis de pentavalente —la que arranca la protección contra la tosferina— se aplica a los 2 meses, y cada dosis siguiente depende de que alguien vuelva a llamar a esa familia antes de que se cumpla el siguiente mes de vida del bebé.

Dos meses después, el mismo patrón de vigilancia se activó por otra enfermedad. El 17 de julio de 2026, el MSP puso en marcha vigilancia epidemiológica en Cuenca tras detectar un caso sospechoso de sarampión, una enfermedad que Ecuador mantiene certificada como eliminada desde hace años (El Universo). El aviso llegó en un momento sensible: el aumento regional de casos durante 2025 y la movilidad de personas que trae el Mundial 2026 son parte de lo que preocupa hoy a la vigilancia sanitaria del país. Que un solo caso sospechoso baste para activar protocolo dice algo importante — cuando la cobertura de un país se sostiene apenas por encima del umbral que corta la cadena de contagio, no hace falta un brote grande para que el sistema tenga que reaccionar con urgencia.

La Amazonía muestra que el patrón no es local

El caso más claro de que este no es un problema aislado de dos provincias urbanas está más al oriente. En junio de 2026, Unicef y la Unión Europea anunciaron apoyo técnico y financiero al MSP para una campaña dirigida específicamente a niños con esquemas de vacunación incompletos en 114 comunidades de difícil acceso, repartidas en Sucumbíos, Orellana, Napo y Pastaza (Agencia EFE, vía Swissinfo). La campaña capacitó a cerca de 900 profesionales de salud y a 120 monitores comunitarios, y usa videos animados y cuñas de radio en español, kichwa y shuar — porque el problema no es solo de distancia geográfica, es de que el aviso llegue en un idioma y por un canal que la familia realmente use.

Esa misma lógica aplica, con otras palabras, a cualquier consultorio pediátrico en Quito, Guayaquil o Cuenca. La distancia física no es la barrera en una ciudad — la barrera es que el número de teléfono de la historia clínica ya cambió, que la llamada de la mañana no la contesta nadie porque los padres están trabajando, o que el mensaje de recordatorio quedó en un cuaderno de citas que nadie revisa contra el calendario de edades. El resultado, para la familia, es el mismo que en una comunidad amazónica sin cobertura de radio: nadie le avisó a tiempo.

Por qué “que la familia pida su cita” no cierra la brecha

El Esquema Regular no mide cuántas familias piden cita por su cuenta — mide cobertura por edad, dosis por dosis, sobre toda la población objetivo esté o no pendiente de su consultorio. Ahí está el problema de fondo: un sistema que espera a que la persona llame nunca va a alcanzar a quien ya perdió el hilo del esquema, porque quien lo perdió, por definición, dejó de estar pendiente de la fecha.

En la práctica, ese seguimiento activo recae hoy sobre quien tenga un momento libre en recepción entre una atención y otra. Cruzar el carné de cada niño contra el calendario de edades, identificar a quién le toca la dosis de los 4 o 6 meses, marcar el número que consta en la historia clínica y volver a intentar si no contesta es trabajo real — y es el primero que se posterga cuando la sala de espera está llena. En la mayoría de los consultorios pediátricos del país, ese seguimiento no tiene un responsable con nombre propio: es de todos y, por lo mismo, no es de nadie en particular. Cuando además el esquema se amplía de emergencia, como ocurrió con la tosferina, cada dosis nueva es una fecha más que alguien tiene que rastrear por cada niño — y si el aviso ya fallaba antes, sumarle una vacuna no lo arregla solo.

Un contacto que sigue el calendario del niño, no la memoria de la familia

Un agente de inteligencia artificial de Arbol revisa el esquema de cada niño contra su fecha de nacimiento y contacta a la familia por llamada o por WhatsApp cuando corresponde la siguiente dosis — no cuando alguien en recepción encuentra un espacio para hacerlo. El mensaje nombra la vacuna y la edad correspondiente, no un genérico “tiene un pendiente en el centro de salud”, porque una familia que sabe exactamente qué dosis falta y por qué importa responde distinto a una que recibe un aviso vago que puede posponer sin culpa.

Si la familia no contesta la primera vez, el agente reintenta en otro horario y por otro canal: la llamada de las nueve de la mañana que nadie atiende porque los padres están trabajando se convierte en un mensaje de WhatsApp que pueden leer y responder esa misma noche. Si confirman, la cita queda agendada en el consultorio contra la disponibilidad real, sin que nadie de tu equipo haya tenido que marcar un número. Si dicen que esa semana no pueden, el agente reprograma ahí mismo en vez de dejar la conversación en visto — que es, en la práctica, donde se pierde la mayoría de las familias que sí querían volver.

  1. 1
    Cruza el esquema por edad, no por cita ya tomada

    El Esquema Regular mide cobertura poblacional, no demanda espontánea — hay que salir a buscar a quien no ha vuelto a pedir cita, no esperar a que la pida.

  2. 2
    Contacta por el canal que sí van a leer

    Si la llamada de la mañana no contesta, el mensaje de WhatsApp de la noche sí llega — intentar un solo canal una sola vez es donde se pierde a la mayoría de las familias.

  3. 3
    Reintenta antes de dar por perdido el contacto

    Un número que cambió no significa que la familia salió del sistema, significa que el primer intento falló.

  4. 4
    Confirma o reprograma en el mismo contacto

    Cerrar la cita ahí mismo evita que la familia tenga que volver a llamar ella para cuadrar un nuevo horario.

  5. 5
    Deja registrada la siguiente dosis, no solo la de hoy

    El esquema tiene varias citas futuras — programar la próxima evita que el mismo niño vuelva a caer en la lista de atrasados dentro de dos meses.

Qué puede hacer tu consultorio esta semana

Nada de esto depende de que llegue más vacuna al centro de salud ni de un cambio en el Esquema Regular del MSP. Depende de decidir que el seguimiento deja de ser una tarea de “cuando haya tiempo” y pasa a tener un mecanismo que no se salta ninguna dosis por descuido.

Antes de que se venza la próxima dosis
  • Saca el listado de niños con dosis pendiente en los próximos 30 díasCruzado por fecha de nacimiento contra el calendario, no por quién ya pidió cita.
  • Verifica qué tan actualizado está el número de contacto en la historia clínicaUn número que cambió no es una familia perdida, es un dato desactualizado.
  • Define un canal de reintento, además del inicialLa familia que no contesta la llamada de la mañana puede sí responder un WhatsApp esa misma noche.
  • Asigna el seguimiento a un responsable con nombreEs la diferencia entre que se haga todas las semanas o que se haga solo cuando no hay más urgencias en la agenda.

Si tu institución ya está pensando en pasar de una agenda reactiva a un sistema de contacto proactivo, la vacunación infantil suele ser el primer caso donde el cambio se nota rápido — porque, a diferencia de una consulta de control general, cada dosis atrasada tiene una fecha exacta y una familia identificable esperando, aunque no lo sepa, a que alguien vuelva a llamar. La misma lógica se repite en otros países de la región: en el Perú, el 65% de cobertura en menores de 36 meses esconde una fuga concentrada en las dosis de refuerzo, y en México, la cartilla de vacunación se atrasa por el mismo mecanismo de contacto que falla. Lo mismo aplica a cualquier consultorio o clínica en Ecuador que dependa de que la persona regrese en el momento correcto, no cuando pueda.

Fuentes

  1. Casos de tosferina aumentan más de 18% en Ecuador, gobierno amplía rango de vacunación — Agencia EFE
  2. MSP activa vigilancia epidemiológica en Cuenca tras detectar un caso sospechoso de sarampión — El Universo
  3. Unicef y UE apoyan vacunación infantil contra la fiebre amarilla en la Amazonía de Ecuador — Agencia EFE