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Cartilla de vacunación atrasada en México: la brecha que persiste

La cobertura de vacunación infantil en México no vuelve a los niveles previos a la pandemia, y el brote de sarampión ya deja miles de casos confirmados.

Contenido operativo para equipos administrativos de salud. No es consejo médico. Los agentes de Arbol no diagnostican, no prescriben ni orientan clínicamente — escalan a tu equipo. Revisado:

La cartilla de vacunación de buena parte de la niñez mexicana sigue con dosis pendientes: la cobertura contra sarampión llegó a 88 % en 2025, todavía por debajo del 92 % previo a la pandemia, y alrededor de 218 mil niñas y niños no recibieron ninguna dosis de la vacuna pentavalente (DPT) durante ese mismo año (AM, 2026). La consecuencia ya es visible: entre febrero de 2025 y febrero de 2026 el país acumuló 10,199 casos confirmados de sarampión y 31 defunciones asociadas (Infobae, 2026).

Puntos clave
  • La cobertura de sarampión (primera dosis) en México pasó de 92% en 2020 a 76% en 2023 y se recuperó a 88% en 2025, todavía por debajo de la meta regional de 95%.
  • Alrededor de 218 mil niñas y niños mexicanos no recibieron ninguna dosis de DPT en 2025, según estimaciones de OMS, UNICEF y OPS.
  • El brote de sarampión activo en México acumuló 10,199 casos confirmados y 31 muertes entre febrero de 2025 y febrero de 2026.
  • La OPS sostiene que México tiene la infraestructura para recuperar la cobertura en el corto plazo, pero el punto crítico es el seguimiento activo de los esquemas atrasados, no la disponibilidad de dosis.

La cobertura de vacunación infantil todavía no vuelve a los niveles previos a la pandemia

Las estimaciones conjuntas de la Organización Mundial de la Salud, UNICEF y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) muestran una recuperación desigual entre vacunas. La primera dosis contra el sarampión bajó de 92 % en 2020 a un mínimo de 76 % en 2023 y remontó a 88 % en 2025, mientras que la segunda dosis retrocedió de 79 % a 69 % en el mismo periodo (Punto de Vista, 2026). La vacuna BCG contra tuberculosis cayó de 99 % en 2021 a 88 % en 2025, y la neumocócica bajó de 83 % a 78 % en el mismo lapso. No todas las cifras son negativas: la tercera dosis de DPT subió de 72 % a 89 % y la vacuna contra rotavirus pasó de 69 % a 85 %, lo que confirma que la brecha no es pareja entre esquemas (Punto de Vista, 2026).

El punto de comparación que usa la propia OPS es exigente: se necesita al menos 95 % de cobertura con dos dosis de una vacuna contra el sarampión para cortar la cadena de transmisión en una comunidad. Ninguna de las cifras nacionales reportadas para México en 2025 alcanza ese umbral, lo que deja bolsones de población por debajo del nivel que evita un brote, incluso cuando el promedio nacional “se ve” razonable en un tablero general.

La foto de 2025-2026
Una cobertura que no cierra la brecha que dejó la pandemia
88%
Cobertura de primera dosis contra sarampión en 2025 (92% antes de la pandemia)
AM / Punto de Vista, 2026
218 mil
Niñas y niños sin ninguna dosis de DPT en 2025
AM, 2026
10,199
Casos confirmados de sarampión acumulados (feb. 2025 - feb. 2026)
Infobae, 2026
Fuente: AM (2026); Punto de Vista (2026); Infobae (2026)

El brote de sarampión mostró el costo real de un esquema incompleto

El sarampión es, entre las enfermedades prevenibles por vacunación, la que más rápido convierte una cobertura insuficiente en un evento clínico concreto. México acumuló 10,199 casos confirmados y 31 defunciones entre el inicio del brote en febrero de 2025 y el 18 de febrero de 2026, con parte de las muertes registradas apenas en las primeras semanas de este año (Infobae, 2026). Ese mismo reporte describe algo que toda institución de salud reconoce de su propia operación: buena parte de las personas que acuden a reponer o tramitar su cartilla lo hacen reactivamente, empujadas por la noticia del brote, no porque la institución las haya contactado antes.

Esa diferencia —entre esperar a que la familia se presente y contactarla de forma activa antes de que la dosis venza— es exactamente donde se concentra la brecha. Un esquema “cero dosis” es visible porque nunca hubo contacto con el sistema de salud; un esquema atrasado es mucho más difícil de detectar porque la persona ya tiene expediente, ya tiene cartilla y, a simple vista, “ya fue vacunada alguna vez”. Esa apariencia de cumplimiento es justamente lo que deja pasar meses o años sin que nadie retome el seguimiento.

Cuatro esquemas, cuatro trayectorias distintas
La recuperación de cobertura en México es despareja entre vacunas
Cobertura 2025Cobertura antes o al inicio de la pandemia (2020-2021)
La recuperación de cobertura en México es despareja entre vacunas88%Sarampión (1a dosis)89%DPT (3a dosis)88%BCG78%Neumocócica92%72%99%83%
Fuente: AM / Punto de Vista, con datos de OMS, UNICEF y OPS, 2026

La Secretaría de Salud multiplica puntos de vacunación, pero eso no sustituye el seguimiento activo

La respuesta institucional existe y tiene escala: la Semana Nacional de Vacunación 2026, realizada del 26 de abril al 3 de mayo, se propuso aplicar 1.7 millones de dosis a través de centros de salud, módulos semifijos en puntos de alta afluencia y brigadas móviles en zonas rurales y de difícil acceso, cubriendo desde la vacuna pentavalente y BCG hasta triple viral, VPH e influenza (El Financiero, 2026). La Secretaría de Salud, además, instruye explícitamente a las familias a acudir “inmediatamente” a su unidad de salud más cercana con la Cartilla Nacional de Salud cuando detectan una dosis atrasada, y a solicitar su reposición si el documento se extravió (gob.mx, 2026).

En marzo de 2025, la propia OPS declaró que “México tiene capacidad e infraestructura para lograr en el corto plazo recuperar las coberturas”, situando la vacunación como una prioridad regional que requiere una aplicación elevada y uniforme entre poblaciones con acceso limitado (La Jornada, 2025). El diagnóstico de la OPS es útil porque señala dónde está el cuello de botella: no es la existencia de dosis ni de puntos de aplicación, sino que esa capacidad instalada llegue de forma pareja a cada comunidad, y eso depende de que alguien —una campaña nacional o la propia institución de salud— identifique y contacte a quienes ya se quedaron atrás.

Por qué la brecha se concentra en el seguimiento, no en la disponibilidad

Una jornada nacional de vacunación, por bien ejecutada que esté, opera sobre una lógica de demanda: atiende a quien se presenta el día del operativo. No resuelve, por diseño, a la niñez que no se presentó porque la familia no se enteró, cambió de domicilio, perdió la cartilla o simplemente no relacionó el aviso de la campaña con la dosis específica que su hija o hijo tiene pendiente. Ese grupo —el que ya tiene historia clínica abierta en alguna institución, pero con el esquema incompleto— es precisamente el que una campaña masiva tiene más dificultad para alcanzar, porque no aparece como “sin vacunar” en ningún reporte agregado.

Para una institución de salud, eso significa que la parte de la brecha que sí puede cerrar con datos propios está en su propio expediente, no en la población que nunca ha sido su usuaria. Cruzar la fecha de la última dosis aplicada contra el esquema por edad, identificar a quién le vence una dosis en las próximas semanas y contactar a esa familia antes de que pase la ventana recomendada es un trabajo operativo distinto al de una campaña de salud pública: es continuo, no estacional, y depende de que exista un mecanismo que lo sostenga mes tras mes, no solo durante la semana nacional de vacunación.

Ese es también el costo que rara vez se mide: cada llamada de seguimiento que no se hace, cada recordatorio que depende de que recepción “se acuerde” de marcar, es una dosis que se sigue atrasando en silencio. No es un problema de que falten vacunas en el almacén; es un problema de que falte una persona o un proceso dedicado a recontactar activamente a cada familia con un esquema abierto, en vez de esperar a que regrese por su cuenta —o a que lo haga solo cuando la noticia de un brote la empuje a hacerlo, como documentó el propio reporte sobre el rebrote de sarampión.

Qué puede hacer tu institución esta semana

Seis pasos para identificar y cerrar esquemas de vacunación atrasados
  • Cruza tu base de expedientes con el esquema de vacunación por edad, no por cita ya agendadael objetivo es encontrar a quién le falta una dosis, no solo confirmar a quién ya tiene cita
  • Separa esquema cero dosis de esquema atrasadoquien nunca tuvo contacto necesita una estrategia distinta a quien ya tiene expediente pero se quedó a medias
  • Define quién da seguimiento activo cada semana, con nombre y no solo 'recepción'sin un responsable claro, el recontacto depende de la memoria de alguien y se pierde en temporada alta
  • Contacta antes de que venza la ventana recomendada de cada dosis, no despuésun aviso previo cambia la probabilidad de que la familia asista frente a uno enviado cuando ya pasó la fecha
  • Registra cada intento de contacto y su resultadosin ese registro no se puede distinguir una familia que nunca fue contactada de una que sí lo fue pero no pudo asistir
  • Vincula el recontacto con los puntos de vacunación activos en tu zonade nada sirve identificar la dosis pendiente si la familia no sabe dónde y cuándo puede completarla

Ninguna institución puede, por sí sola, mover la cobertura nacional. Pero sí puede reducir su propia exposición si convierte el recontacto en un proceso sostenido —que revise el expediente cada semana y llame antes de que la dosis venza— en lugar de un esfuerzo puntual que solo se activa cuando llega una campaña o una noticia de brote. Quien quiera revisar cómo estructurar ese seguimiento proactivo con la propia base de familias puede consultar nuestro enfoque de contacto proactivo con pacientes.

Fuentes

  1. Vacunación infantil en México retrocede en cobertura de vacunas — AM (Grupo OEM), con datos de OMS/UNICEF/OPS
  2. México aún no recupera cobertura óptima de vacunación: OMS — Punto de Vista, con datos de OMS/UNICEF/OPS
  3. Tiene México capacidad para recuperar coberturas de vacunación: OPS — La Jornada
  4. Cómo tramitar o reponer la cartilla de vacunación del IMSS y la Secretaría de Salud ante el brote de sarampión en México — Infobae México
  5. Semana Nacional de Vacunación 2026 en México: ¿Qué vacunas se aplicarán gratis y cuándo? — El Financiero
  6. Esquema de Vacunación — Secretaría de Salud (gob.mx)
Escrito por
Medical Advisor, Clínica Sierra Vista
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