- ¿Toca cambiar de sistema de agenda o de historia clínica?
- No. Arbol se monta sobre lo que ya usan. No hay migración de datos, no hay que apagar nada y no es un proyecto de sistemas. Si el sistema actual tiene por dónde conectarse, se conecta; si no, se opera contra el proceso que ya existe.
- ¿El paciente se da cuenta de que no es una persona?
- Si pregunta, se le dice. El agente no se hace pasar por humano. Lo que la gente reclama no es hablar con un sistema: es que no le contesten y que le toque repetir la historia tres veces.
- ¿Qué pasa con los datos de los pacientes?
- Son datos sensibles y se tratan como tales. Cada conversación queda en la plataforma de la institución, con registro de qué se dijo y cuándo, y no en el WhatsApp personal de nadie del equipo. El detalle de tratamiento, seguridad y retención está en el centro de confianza.
- ¿Y si el agente se equivoca o alguien se pone grosero?
- Escala. Cuando aparece un signo de alarma, una autorización enredada o alguien que pide hablar con una persona, la conversación pasa a tu equipo con todo el historial. Y como cada conversación queda registrada, un error se encuentra y se corrige — no se descubre por una queja tres semanas después.
- ¿Esto reemplaza a mi recepción?
- No la reemplaza: la destapa. La primera línea —«¿a qué hora abren?», «quiero cita», «¿me la pueden cambiar?», que es de lejos el grueso de lo que entra— deja de caerle encima, y tu equipo atiende al que tiene enfrente y a los casos que sí necesitan a una persona.
- ¿Cuánto cuesta?
- Tarifa mensual fija en pesos, dimensionada por volumen, canales y sedes. Nunca por minuto ni por conversación. El número llega por escrito después de una llamada corta, porque depende de tu operación. No hay piloto ni prueba gratis: se vende directo.