Elecciones 2026 y salud: Cepeda y De la Espriella, comparados sin filtros
Qué propone cada uno para la salud, qué cifras no cuadran y qué le toca hacer a tu IPS, clínica, hospital o EPS gane quien gane el 21 de junio.
Contenido operativo para equipos administrativos de salud. No es consejo médico. Los agentes de Arbol no diagnostican, no prescriben ni orientan clínicamente — escalan a tu equipo.
El 21 de junio Colombia escoge entre Iván Cepeda (Pacto Histórico) y Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria). Gane quien gane, hereda un sistema de salud que la prensa ya describe, sin exagerar, en “cuidados intensivos”.
Si administras una IPS, una clínica, un hospital o una EPS, esto no es política lejana: es el marco de tu caja, tus tutelas y tu agenda del año entrante. Aquí comparamos lo que propone cada uno, sin casarnos con nadie, marcamos las cifras que no cuadran, y aterrizamos qué te conviene hacer desde ya.
Primero el terreno: cómo está el sistema hoy
Antes de juzgar promesas, mira el piso sobre el que ambos van a gobernar.
- Te deben, y tarde. A diciembre de 2025 las EPS le debían a hospitales y clínicas $25,7 billones, y el 58% ya estaba en mora. Las EPS intervenidas concentran cerca del 70%.
- O te deben $32 billones, según quién mida. El propio Ministerio habla de $32 billones de las EPS y a la vez sostiene que “no debe ni un peso”. Primera señal: la deuda cambia según quién la cuente.
- La gente reclama a otra escala. En 2025 hubo más de 2,2 millones de PQRS contra las EPS y unas 312.500 tutelas en salud, un 18% más que en 2024. Una de cada tres tutelas del país ya es por salud.
Y la deuda no para de subir. En un año pasó de $20,3 a $25,7 billones, y la parte vencida creció con ella:
Sin reforma, pero con intervenciones
La reforma estructural de Petro se hundió por segunda vez en la Comisión Séptima del Senado, en diciembre de 2025, por 8 votos contra 5. Sin ley, el Gobierno avanzó por decreto: intervino siete EPS y montó un modelo preventivo que el Consejo de Estado frenó.
El resultado está en disputa. La Procuraduría advirtió que las EPS intervenidas no se recuperan y que Nueva EPS quedó con patrimonio negativo. La Corte, además, dejó sin efectos la intervención de Sanitas. La herramienta con la que el Estado quiso frenar la crisis está, ella misma, cuestionada.
El nudo de la UPC
La UPC —lo que el Estado gira por afiliado al año— quedó en $1.658.912 para 2026, con alzas del 9,03% en el contributivo y 16,49% en el subsidiado. La Corte abrió un desacato al Ministerio por no probar que esa plata alcanza. Gremios como ACEMI pedían 17,33% más. El Ministerio responde que la UPC ya creció 28% real desde 2022 y que el problema no es de plata sino de gestión. Ese es el verdadero pleito entre los dos candidatos: ¿falta plata o falta gestión de la plata?
Iván Cepeda: la salud como derecho, sin intermediación
Cepeda propone una segunda fase de lo que intentó Petro. Su plan de choque ataca primero el manejo financiero. En corto:
- Giro directo por la ADRES. Que la plata llegue derecho a hospitales y prestadores, sin quedarse en la cadena de las EPS, que pasarían a “gestoras” sin manejar recursos.
- Plan de choque asistencial (100 días). Compra centralizada de medicamentos y uso de la red de IPS para descongestionar la demanda represada.
- Atención primaria y territorio. Más equipos básicos de salud y presencia del Estado en zonas excluidas.
- Anticorrupción. Una “comisión de la verdad” sobre el uso de los recursos.
A favor: ataca la raíz —intermediación y corrupción— y prioriza la prevención. En contra: las Sociedades Científicas le dieron una concordancia del 65%–75% con lo que pide el sector y advierten que faltan datos financieros para evaluar la parte de plata.
Abelardo de la Espriella: rescate financiero, sin tumbar el aseguramiento
De la Espriella parte de lo contrario: el sistema no necesita ruptura sino “cirugía”. En corto:
- Plan de choque de $10 billones en 90 días, con un desglose explícito. Él mismo aclara que esa plata estabiliza, pero no resuelve el hueco estructural, que calcula en “más de $40 billones”.
- Auditar la UPC con revisiones trimestrales y apoyo de IA en las cuentas médicas.
- Controlar las EPS, no eliminarlas. Topes a los gastos administrativos y un bloque anticorrupción. La que cumple sigue; la que no, sale.
- Acceso y talento humano. Recuperar el suministro de medicamentos y dignificar al personal.
A favor: las Sociedades Científicas le dieron un 85%–90% de concordancia y elogiaron que va por fases. En contra: no ha explicado bien de dónde salen los $10 billones, y un análisis estima que apenas cubrirían el 30% de la deuda. Hay además un cruce político por la EPS Salud Vida, algo que él niega.
En qué se parecen (más de lo que crees)
Pese a la distancia, coinciden en varias cosas: los dos hablan de atención primaria, de fortalecer la ADRES, de plan de choque y de controlar el precio de los medicamentos. La diferencia de fondo es una sola: para Cepeda el problema nace en la intermediación privada; para De la Espriella, el aseguramiento sirve si se le mete liquidez, auditoría y topes. Otra vez: ¿falta plata o falta gestión?
Lo que ninguna propuesta arregla sola: la gestión
Aquí está el punto que te toca a ti. Gane quien gane, hay algo que ninguna ley ni inyección de plata arregla por decreto: la capacidad de tu institución para contestar, agendar, hacer seguimiento y reportar.
Las cifras lo gritan. 312.500 tutelas y 2,2 millones de PQRS no son solo plata: son acceso, oportunidad y contacto. Una cita que no se da, un medicamento que no llega, una llamada que nadie contesta — eso no es ideología, es gestión. Y la gestión se arregla en la recepción, no en el Congreso.
Dónde entra Arbol: el problema no era de salud, era de gestión
Arbol es una plataforma colombiana de comunicación y gestión con IA para IPS, clínicas, hospitales y EPS. Trabaja sobre la historia clínica que ya usas —sin migrar datos— y junta tres capas: agentes de voz y WhatsApp, un sistema proactivo y un marco de gobernanza del paciente.
1. Buscar al paciente antes de que se vuelva urgencia
El call center atiende al que llama. El que más te cuesta es el que no llama: la gestante sin primer control, el hipertenso sin exámenes hace 14 meses, la mujer con la mamografía pendiente. El sistema proactivo lee la historia clínica y los RIPS que ya tienes, calcula quién se está escapando y lo contacta. No diagnostica: prioriza a quién buscar primero. El diagnóstico siempre es del médico.
El problema casi nunca es de capacidad, es de contacto. En Bogotá, los controles prenatales completos y la tamización con mamografía siguen lejos de la meta — no porque falten cupos, sino porque nadie buscó a tiempo a esas pacientes.
2. La gobernanza del paciente: “la relación se gobierna o se paga”
La idea es simple: el hipertenso controlado debería venir dos veces al año, no seis, y la gestante debería ser buscada antes de la semana diez aunque no esté en ninguna lista. Eso se apoya en lo que ya existe: los RIPS en JSON y la historia clínica electrónica interoperable. Con una UPC de $1.658.912 por afiliado, cada consulta de más sale de tu margen: gobernar la frecuencia libera cupos sin negarle nada a nadie.
3. Por qué sirve gane quien gane
En los dos casos, la presión por bajar tutelas y PQRS y por demostrar tiempos de atención será inevitable. Arbol mide los tiempos por servicio, prioriza la agenda según el Modelo de Gestión de Tiempos de Espera (MGTE) y deja la trazabilidad lista para reportar. Todo bajo Habeas Data, con consentimiento grabado y el agente identificándose siempre como asistente virtual.
Lo que Arbol no es
Seamos honestos: Arbol no reemplaza al médico, no paga la deuda de $25,7 billones ni arregla la UPC, y no sustituye una reforma. Es una capa de gestión y comunicación. Pero por eso mismo sirve pase lo que pase: la deuda, la UPC y el modelo se deciden en el Congreso; tu capacidad para atender, agendar y no perder pacientes se decide todos los días en la recepción.
Qué puedes hacer desde ya
- No esperes a la reforma para mejorar la gestión. El cuello de botella del acceso —tutelas, PQRS, citas represadas— es operativo y se ataca hoy.
- Audita tu capacidad de contacto. Mide cuántas llamadas se pierden fuera de horario, cuántos crónicos llevan meses sin control y cuántas citas se pierden por inasistencia.
- Prepárate para la trazabilidad. Los dos escenarios van a exigir más reportería (MGTE, tiempos de atención, ejecución de recursos).
- Vigila las señales. Si entra el giro directo por la ADRES, prioriza integrar la reportería con el pagador. Si ponen topes a lo administrativo, automatiza lo repetitivo para proteger el margen.
Gane quien gane el 21 de junio, la deuda y la UPC se pelean en el Congreso. Tu agenda se pelea todos los días en la recepción. Si quieres ver esa cuenta con tus números, agenda 30 minutos.